Bernie Sanders, el popular senador por Vermont y ex candidato a las primarias demócratas, ha expresado su alarma ante el avance de la inteligencia artificial y la ausencia de regulación efectiva. Su propuesta: congelar el desarrollo de los modelos más avanzados hasta que el Congreso apruebe salvaguardias creíbles. Se trata del intento legislativo más ambicioso frente al auge de la IA desde que esta tecnología irrumpió en la vida cotidiana.
La propuesta de Sanders: el Artificial Superintelligence Ban Act
Sanders no rechaza la IA en términos absolutos. Su iniciativa, presentada junto al representante Greg Casar, co-firmante del proyecto de temporary ban, apunta específicamente a los modelos de superinteligencia artificial: sistemas de aprendizaje que, al mejorar de forma continua sin supervisión adecuada, podrían terminar superando la inteligencia humana y escapar al control humano.
La ley llevaría el nombre de Artificial Superintelligence Ban Act y contempla penas de hasta 20 años de prisión para quienes intenten eludir las restricciones. La inspiración viene de las normativas diseñadas para frenar la proliferación de armas nucleares, un paralelismo que Sanders defiende sin ambigüedades.

Sanders está convencido de que solo normas estrictas pueden contener el poder de los grandes oligarcas tecnológicos. Los tres actores que identifica como principales amenazas para la estabilidad política, social y económica son OpenAI, Anthropic y Meta. Entre los argumentos esgrimidos, el senador cita las propias voces de desarrolladores de modelos de lenguaje que, en los últimos meses, han pedido ralentizar el ritmo de esta tecnología.
Más allá de la prohibición: una pausa, no un bloqueo definitivo
Sanders y Casar no quieren eliminar la revolución de la inteligencia artificial, sino mejorar su impacto en la sociedad. La propuesta prevé una pausa en el desarrollo hasta que una nueva agencia federal, dedicada específicamente al monitoreo de la IA, esté plenamente operativa y haya establecido reglas claras, revisiones periódicas y un paquete integral de medidas de seguridad.
Las superinteligencias que preocupan al senador son aquellos sistemas capaces de superar, con el tiempo, la inteligencia humana a fuerza de aprendizaje continuo, o que tengan la capacidad de desestabilizar gobiernos y volverse tan potentes que ignoren las órdenes de apagado dadas por un operador humano.
La medida va mucho más lejos que el europeo AI Act y exige cooperación internacional. Según la propuesta, Estados Unidos debería ser el primer país en reconocer los riesgos de esta tecnología y liderar acuerdos globales para limitar el desarrollo incontrolado de la superinteligencia, con la participación de aliados políticos clave. Para LATAM, esto no es menor: cualquier acuerdo de este tipo afectaría directamente a los proyectos de IA que operan en la región.
Impacto en el mundo DeFi y las criptomonedas
La propuesta de Sanders no ha generado entusiasmo en Washington. En un Congreso con prioridades más urgentes, desde el déficit fiscal hasta los aranceles y los conflictos en Oriente Medio, el proyecto tiene pocas posibilidades de avanzar en el corto plazo.
Si el proceso legislativo llegara a prosperar, el impacto sobre las finanzas descentralizadas sería inevitable. Los principales actores del sector están divididos frente al futuro de la IA en su ámbito. Hay quienes la temen: la perciben como una espiral que podría descontrolarse y comprometer la seguridad de las blockchains y los exchanges. Esta corriente vería con buenos ojos la propuesta del senador demócrata.
En el otro extremo se sitúa la visión de Vitalik Buterin, co-fundador de Ethereum. Según Buterin, las criptomonedas no deben sentirse amenazadas por la IA: los ingenieros especializados en ciberseguridad que han protegido Bitcoin y otras redes durante 15 años tendrán la capacidad de adaptar las defensas del sistema ante cualquier amenaza que la IA pueda generar en el futuro próximo.
El verdadero dilema que plantea el Artificial Superintelligence Ban Act es claro: prohibir la IA puede contener sus riesgos, pero también frenar las oportunidades que abre, y estas son numerosas, incluso en el terreno financiero. Para el ecosistema crypto latinoamericano, donde la IA ya se aplica en protocolos DeFi y herramientas de análisis de mercado, el debate no es abstracto. Es una pregunta con consecuencias concretas.




