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Drax, Brookfield y Radiant: data center de más de 1 GW con hasta 20.000 millones

Drax, Brookfield y Radiant planean un data center de IA en Yorkshire: primera fase de 100 MW desde 2028 con 2.500 millones de libras y objetivo de más de 1 GW.

7 min de lectura Cómo trabajamos

Drax, la mayor central eléctrica del Reino Unido, quiere convertirse también en un gran polo de inteligencia artificial. El 3 de noviembre la compañía anunció junto a Brookfield y Radiant, la plataforma británica de Brookfield para infraestructuras de IA, una alianza para construir capacidad de data centers de IA en la central de Drax, en Yorkshire. La primera fase contempla hasta 100 megavatios operativos desde el primer trimestre de 2028, con una inversión inicial de 2.500 millones de libras. Según Reuters, el proyecto apunta a superar el gigavatio, y Brookfield estima que la inversión total podría superar los 20.000 millones. Son ambiciones condicionadas: faltan autorizaciones, cliente y decisión final de inversión.

Drax, Brookfield, Radiant and Qai announce £20bn partnership to deliver GW-scale data centre capacity at Drax Power Station - Drax Global
Investment in the full North Yorkshire development could exceed £20bn and initial up to 100MW data centre phase could receive £2.5bn in backing The partnership combines the AI infrastructure expertise and land and power needed to deploy data centre capacity at pace to meet the UK's AI demands The companies welcome the Government's new Data... Read more »

Hemos leído el comunicado de Drax y el artículo de Reuters recogido por Global Banking & Finance Review, dado que el sitio de Reuters no es accesible con nuestras herramientas. Los detalles de la comunicación regulatoria en la Bolsa de Londres los citamos a través de Yahoo Finance y ADVFN: el enlace indicado como fuente remite a otro documento.

Quién hace qué

Drax aporta el emplazamiento y la energía, y gestiona el terreno, la alimentación eléctrica y los trámites de autorización. Radiant diseña, construye, opera y comercializa el data center. El capital procede de Brookfield a través de su joint venture con Qai, compañía tecnológica con sede en Qatar que, según el comunicado, opera bajo la plataforma Doha Investment. Las tres empresas afirman que desarrollarán, ejecutarán y gestionarán conjuntamente la capacidad del emplazamiento.

El emplazamiento es el auténtico argumento de venta. Según Drax, cuenta con unas 1.000 acres de terreno, acceso a la red de 4 gigavatios, 2,6 gigavatios de generación despachable activa, sistemas de refrigeración y proximidad a la red de fibra del Reino Unido. Will Gardiner, consejero delegado de Drax, ha declarado que, si se construye en su totalidad, podría convertirse en uno de los mayores data centers del país.

Drax, Brookfield to Build $27B AI Data Centre in UK with Radiant
Drax partners with Brookfield and Radiant for a £20B+ AI data centre project at Drax Power Station, targeting over 1GW capacity in northern England.

Las tres fases y lo que está realmente comprometido

La primera fase alcanza hasta 100 megavatios, con operaciones comerciales previstas desde el primer trimestre de 2028 y una inversión inicial de 2.500 millones de libras. Según la comunicación regulatoria recogida por Yahoo Finance, se alimentará de la red nacional y se construirá en terrenos ya propiedad de Drax. La segunda fase apunta a unos 500 megavatios entre 2028 y 2031, alimentados directamente por la generación de Drax. La tercera, posterior a 2031, podría llevar el total a más de un gigavatio: es una ambición, no un compromiso.

Los 20.000 millones deben leerse con la misma cautela. El comunicado los presenta como una estimación de Brookfield que “podría potencialmente superar” esa cifra. Según la comunicación regulatoria recogida por Yahoo Finance, la estimación incluye también los chips y otros equipos de cómputo, no solo la construcción. El capital vinculado a una decisión concreta, hoy, es el de la primera fase, y aun ese permanece condicionado.

Las tres fases del data center de IA de Drax, de 100 MW en 2028 a más de 1 GW después de 2031
Las tres fases del data center de IA de Drax, de 100 MW en 2028 a más de 1 GW después de 2031

Las condiciones: autorizaciones, red y cliente

Concretamente, drax señala que la primera fase solo podrá avanzar con plazos adecuados para la tramitación urbanística, con las aprobaciones regulatorias y de red del gobierno y del operador del sistema, y con un inquilino adecuado. El cliente no ha sido anunciado. Según Yahoo Finance, tampoco existen todavía acuerdos comerciales ni decisión final de inversión. Una consulta pública arrancará en breve, en noviembre según la comunicación regulatoria, y la tramitación urbanística formal seguirá en los próximos meses.

El tramo más delicado afecta a la segunda fase. Según Yahoo Finance, el contrato por diferencia firmado por Drax con el gobierno británico en noviembre de 2025 cubre unos 6 teravatios-hora anuales de generación con biomasa desde abril de 2027 hasta marzo de 2031, e incluye un mecanismo por el que Drax puede solicitar destinar hasta 500 megavatios a un data center. Para ello se requiere la aprobación del gobierno y de la Low Carbon Contracts Company, la entidad pública que gestiona estos contratos. Drax precisa que sus obligaciones de seguridad del suministro y de servicio al sistema permanecen invariadas.

Por qué una central eléctrica es valiosa para la IA

En un mercado donde conseguir una nueva conexión a la red puede tardar años, un emplazamiento que ya dispone de 4 gigavatios de acceso y generación propia vale mucho para quienes construyen data centers. Es el mismo cuello de botella que analizamos en la IA tiene hambre de corriente, y que explica por qué el verdadero límite de las inversiones es con frecuencia político e infraestructural más que financiero. Nuestra lectura, que declaramos como tal, es que Drax intenta vender un producto singular: terreno, red y generación controlable en un mismo paquete, lo que el sector denomina “powered land”.

No es un modelo aislado. Los mineros de Bitcoin están recorriendo el mismo camino, reconvirtiendo emplazamientos y conexiones en data centers para la IA. Y en Europa, Google vinculó una inversión en data centers a la supervivencia de una central, como en el caso de la nuclear de Loviisa en Finlandia. El hilo común es la carrera global por la infraestructura de IA, donde la energía y el capital pesan tanto como los chips.

Características del emplazamiento de Drax para un centro de datos de IA, con 4 GW de acceso a la red y roles de los socios
Características del emplazamiento de Drax para un centro de datos de IA, con 4 GW de acceso a la red y roles de los socios

El mercado, el gobierno, las dudas

En Bolsa, el anuncio tuvo buena acogida: según los datos de mercado publicados por Yahoo Finance, la acción de Drax subió más del 8% durante la jornada del 3 de noviembre. El gobierno celebró la operación. Chris McDonald, ministro de Ciencia, Innovación e Inversión, la calificó como un claro voto de confianza en el Reino Unido. El diputado local Keir Mather declaró su intención de trabajar con Drax para que el plan proteja los puestos de trabajo de la central.

Las dudas ambientales persisten. Reuters recoge el temor de varios expertos: si el centro de datos funcionara con biomasa, las emisiones serían elevadas, por la quema de madera y el CO2 liberado. Drax afirma que apunta a una alimentación de bajas emisiones, combinando generación propia y red. Las empresas también prevén un fondo voluntario para la comunidad, separado de las obligaciones urbanísticas.

El contexto: una central con un horizonte por construir

Vincular centros de datos a instalaciones de generación existentes es la misma lógica que impulsa a los grandes grupos tecnológicos hacia la carrera nuclear. El contrato actual de Drax se extiende hasta marzo de 2031, fecha que coincide exactamente con el final de la segunda fase del centro de datos. Para Drax, el proyecto puede convertirse en una actividad que continúe más allá de ese horizonte, aunque la comunicación oficial no especifica qué ocurrirá con la generación de biomasa después de 2031. Brookfield habla de cientos de empleos preservados y nueva ocupación en Yorkshire. Son efectos declarados, que dependen de que las fases se ejecuten.

El centro de datos de Drax en síntesis

Qué está confirmado y qué no

  • Confirmado: asociación anunciada el 3 de noviembre entre Drax, Brookfield y Radiant, con capital de la joint venture Brookfield-Qai; primera fase de hasta 100 MW desde el primer trimestre de 2028 con una inversión inicial de 2.500 millones de libras esterlinas; emplazamiento con 4 GW de acceso a la red y 2,6 GW de generación.
  • No indicado: el cliente, las condiciones económicas para Drax, la decisión final de inversión y qué ocurrirá con la generación tras marzo de 2031.
  • Por seguir: la consulta pública de noviembre, las aprobaciones de red y del gobierno para la segunda fase, y el anuncio de un inquilino.

La lectura más amplia

Nuestra interpretación, que presentamos como tal, es que el valor de una central eléctrica está cambiando de naturaleza. Durante décadas, Drax vendió electricidad. Ahora intenta vender la posibilidad de usarla de inmediato, en un lugar que ya dispone de terreno, red y generación. Es una ventaja concreta en un mercado donde la conexión a la red es el recurso más escaso. Al mismo tiempo, es una apuesta que ata el futuro de la central a un sector todavía sin cliente anunciado, y que reabre el debate sobre las emisiones de la biomasa.

Hay tres señales que conviene seguir. La primera es el resultado de la consulta y del proceso urbanístico para la primera fase. La segunda es el posible visto bueno del gobierno y de la Low Carbon Contracts Company a los 500 megavatios de la segunda fase. La tercera, y la más determinante, es el nombre del cliente: sin un inquilino confirmado, los 20.000 millones siguen siendo una estimación.

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