485 teravatios-hora en 2025. Cerca de 950 para 2030. Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), los data centers de todo el mundo duplicarán su consumo eléctrico en cinco años, y el motor tiene nombre: inteligencia artificial. Para dimensionar la cifra, 950 TWh equivalen a más de tres veces el consumo eléctrico anual de España. No es la proyección de una startup en busca de titulares.
Por qué la IA transforma el consumo energético global
Básicamente, en 2024, los data centers representaban cerca del 1,5% de la electricidad mundial, unos 415 TWh. La cifra parece modesta. El problema es la velocidad: según datos de la AIE de abril de 2026, este sector crece un 15% anual, más de cuatro veces por encima del resto de sectores combinados, y el segmento vinculado a la IA avanza aún más rápido. El dinero lo confirma: el capex de las grandes tecnológicas superó los 400.000 millones de dólares en 2025, con un aumento esperado del 75% en 2026, una cifra ya superior a toda la inversión global en petróleo y gas. Toda la cobertura sobre infraestructura digital la reunimos en la sección data centers, donde el vínculo con el mundo blockchain se estrecha cada vez más.
DATOS CLAVE
Consumo data centers 2025........... 485 TWh
Proyección 2030.................... cerca de 950 TWh
Cuota electricidad global 2030..... cerca del 3%
Crecimiento anual 2024-2030........... cerca del 15%
Capex big tech 2025................ más de 400.000 millones de dólares
Aumento capex esperado en 2026...... +75%
Fuente: AIE, Key Questions on Energy and AI, abril de 2026
¿Cuánta energía consume realmente la IA?
Una sola consulta de texto cuesta muy poco. El problema es la escala y el tipo de tarea. Entrenar un modelo de frontera devora decenas de gigavatios-hora. Un gran data center dedicado a la IA consume tanto como 100.000 viviendas, y los más grandes en construcción apuntan a veinte veces esa cifra. La AIE advierte además de un salto oculto: las consultas agénticas y la generación de vídeo consumen cientos o miles de veces más energía por solicitud que el texto simple. Cuantos más agentes entren en operación, mayor será la factura energética. Ya se aprecia con la IA agéntica integrada en la banca con GPT-5.5, que multiplica las llamadas a los modelos. Más análisis en la sección dedicada a la inteligencia artificial.
Consumo eléctrico global de los data centers, en TWh
Consumo eléctrico global de los data centers, en TWh
Fuente: AIE (datos 2024-2025, proyecciones 2030-2035), abril de 2026
Fuente: AIE (datos 2024-2025, proyecciones 2030-2035), abril de 2026
La Agencia ha situado este debate en el centro de la agenda energética global: → lee los posts recientes de @IEA en X.
Global electricity demand grew more than 2x as fast as overall energy demand in 2025, with electrification & AI expanding strongly
, International Energy Agency (@IEA) June 1, 2026
Energy demand growth in the US reached one of its fastest rates this century while growth in emerging economies slowed 👉 https://t.co/U5a5fJsS6H pic.twitter.com/F7JduiaFxq
Quién controla los interruptores, y a qué precio
Aquí la historia se vuelve concreta. En Estados Unidos, según datos de la AIE de abril de 2026, los data centers dependen en más del 40% del gas natural, seguido de renovables con un 24%, nuclear en torno al 20% y carbón al 15%. En China el carbón domina, cerca del 70%. La contradicción es evidente: empresas que se declaran neutrales en carbono encienden turbinas de gas hoy, mientras esperan la energía nuclear de mañana. De ahí la carrera de Microsoft, Google y Meta hacia los reactores y los SMR. Al mismo tiempo, todo un sector cambia de piel: los mineros de Bitcoin se reconvierten en operadores de data centers de IA, porque alojar cómputo para inteligencia artificial puede rendir hasta tres veces más por megavatio que el minado puro. Los contratos firmados superan los 65.000 millones de dólares.

Para quienes siguen el mundo del minado, se trata de una transición histórica. La pregunta ya no es si habrá suficiente potencia. Es quién la controla.
Qué vigilar en los próximos meses
El banco de pruebas tiene nombre propio: Stargate. El proyecto de OpenAI con Oracle y SoftBank apunta a 10 gigavatios y medio billón de dólares, con el campus de Abilene (Texas) ya operativo con chips Nvidia. Medio billón de dólares en una sola infraestructura de cómputo dice mucho sobre lo que está en juego. El verdadero cuello de botella no será el software, sino los megavatios, las redes eléctricas y los plazos de autorización. La AIE es rotunda en un punto contraintuitivo: pese a toda esta expansión, en 2030 los data centers seguirán representando cerca del 3% de la demanda eléctrica global. Un peso importante, en rápido crecimiento, pero lejos del apocalipsis energético que algunos titulares sugieren. Para LATAM, donde países como Chile, Brasil y México compiten por atraer infraestructura de IA, el debate sobre el mix energético y la soberanía sobre la potencia instalada resulta especialmente urgente. Quién construya los data centers determinará también quién fija las reglas del juego digital en la región.
