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El auge tecnológico de EE.UU. no ha enriquecido a todos por igual

Silvia Berzoni, periodista financiera, señala que la inversión de 10,4 billones en IA hasta 2032 está agravando la desigualdad en EE.UU.

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En el Plan B Forum de Lugano, el evento internacional que reunirá el 23 y 24 de octubre en Suiza a expertos y entusiastas de Bitcoin, blockchain, libertad financiera e inteligencia artificial, tendrá lugar un interesante cara a cara entre Paolo Ardoino de Tether y Silvia Berzoni, periodista financiera especializada en el mundo norteamericano.

En la rueda de prensa de presentación del summit, Berzoni adelantó algunos de los temas que abordará durante su intervención. La experta en economía tratará los dos asuntos de mayor actualidad en EE.UU.: las elecciones de medio término y el desarrollo tecnológico impulsado por el auge de la IA. El Corriere del Ticino la entrevistó con anticipación y obtuvo algunas respuestas que pintan una América donde la tecnología avanza a ritmo vertiginoso, pero genera profundas desigualdades.

¿Quién es Silvia Berzoni?

Silvia Berzoni lleva más de 15 años comentando las finanzas globales a nivel profesional. Desde 2025 es Editora Jefa de Tecnología y Finanzas en Chora Media, conocido grupo italiano de comunicación multimedia y pionero en el formato podcast. Berzoni conduce Morning Finance.

Su videopodcast diario cuenta con una sólida audiencia de nicho, con picos de unos 34.000 oyentes, y aborda temas como la macroeconomía y la política monetaria. El sábado 24 de octubre protagonizará un fireside chat, así se denominan las conversaciones distendidas con ponentes de alto perfil organizadas en el Plan B Forum, sobre los puntos de contacto entre tecnología y finanzas.

En su entrevista con el medio socio del evento suizo, Berzoni anticipó varios temas candentes que desarrollará en Lugano.

Las finanzas según Silvia Berzoni

“Explicar las finanzas significa devolverles una dimensión humana. Detrás de los mercados hay personas, relaciones de poder, expectativas y miedos. Las finanzas pueden parecer abstractas, pero sus consecuencias son concretas: una crisis en Ormuz llega a la factura de la luz; una restricción sobre semiconductores cambia las inversiones de una empresa, y así sucesivamente.”
“Hoy la seguridad nacional, la economía y la tecnología son inseparables: importa el precio de la energía y quién controla su suministro, el coste de un chip y quién puede comprarlo. El periodismo debe reconstruir estas conexiones, distinguir las señales del ruido y explicar quién paga y quién se beneficia de las decisiones. Vivimos inmersos en un flujo continuo de noticias, datos y previsiones, pero estar más informados no equivale necesariamente a comprender mejor. El papel del periodismo es hacer visibles todos los pasos intermedios.”

Resulta especialmente relevante cómo economía y tecnología aparecen hoy como dos caras de la misma moneda. La mayor parte de la inversión mundial se concentra precisamente en el sector tecnológico. Como probablemente reiterará Ardoino en su debate con Berzoni, resulta muy difícil frenar la capitalización en curso en este sector, aunque existen economistas de primer nivel que advierten sobre esta confluencia.

La apuesta de Trump por la tecnología

“Los Estados Unidos de hoy se enfrentan al dualismo de la inteligencia artificial, un factor divisivo en la cohesión social y económica. Los estadounidenses sienten un rechazo visceral hacia la ‘superinteligencia’, como la llama Trump, pero esta sigue siendo la mayor apuesta económica jamás realizada en el país. Representa 10,4 billones de dólares en inversiones hasta 2032, aproximadamente el 3,6% del PIB estadounidense cada año, superando las históricas inversiones en puentes, ferrocarriles y electrificación.”
“Se trata de una de las mayores movilizaciones de capital privado de la historia reciente: centros de datos, semiconductores, infraestructuras eléctricas, redes y capacidad de cómputo están redibujando la geografía y la supremacía de las inversiones estadounidenses. Gracias a la tecnología la economía crece, pero con resultados que gran parte de los estadounidenses perciben como recesivos.”
“La clase media se contrae y pierde peso económico, mientras el 1% más rico concentra un tercio de la riqueza de las familias. El precio de la gasolina se sitúa en máximos desde 2022, el diésel roza su récord histórico, los tipos de las hipotecas a 30 años han subido al 7,6%, y suben los alquileres y el coste de los alimentos.”

En definitiva, la misma tecnología que promete un futuro potencialmente mejor, con una automatización capaz de asistirno en cualquier actividad, exige sacrificios en el presente, porque está deteriorando las condiciones de vida actuales. Ante esta contradicción, surgen preguntas inevitables:

  • ¿Cuándo generarán las cuantiosas inversiones los ingresos suficientes para justificarlas?
  • ¿Quién asumirá los costes, en constante aumento, de investigación y desarrollo hasta entonces?
  • ¿Cuántos de los beneficios previstos, imaginados y deseados llegarán realmente a las familias y ciudadanos?

¿Las midterm cambiarán algo?

“Las midterm decidirán cuánto margen político tendrá Trump en los últimos dos años de su segunda presidencia. Una confirmación republicana, poco probable, favorecería la continuidad de la agenda fiscal y de desregulación. Una Cámara demócrata, en cambio, aumentaría los controles, los obstáculos legislativos y las investigaciones sobre los líderes y las tecnologías de la IA. Un Congreso dividido, de todos modos, no neutralizaría la presidencia.”

Trump legisla principalmente a través de órdenes ejecutivas, que son la base de su acción política. El presidente ha repetido en múltiples ocasiones que no tiene ninguna intención de frenar el desarrollo tecnológico, que puede aportar ventajas tanto en el ámbito civil como en el militar, además de proporcionar una ventaja sobre el competidor chino, cada vez más amenazante para la hegemonía estadounidense.

Mientras los rendimientos de las empresas tecnológicas sigan subiendo, la carrera por la IA se mantendrá costosa, y probablemente lo será cada vez más a medida que la tecnología se vuelva más sofisticada.

Trump es un hombre de negocios curtido y el rendimiento es su métrica principal. Resulta bastante difícil prever que se preocupe por reducir la brecha de desigualdad que el masivo desarrollo tecnológico contribuye a ampliar en su país, ya que su foco sigue puesto en el crecimiento de un activo que puede generar ventajas y ganancias. Para los millones de familias de clase media en América Latina que ya utilizan criptomonedas para protegerse de la inflación y realizar remesas, las dinámicas descritas por Berzoni tienen una resonancia directa: el mismo modelo económico que excluye a parte de los estadounidenses es el que impulsa el auge de las alternativas financieras descentralizadas en toda la región.

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