Las stablecoins en dólares pueden convertirse en un puente entre el mercado cripto y el forex tradicional. Ese es el hallazgo central de un nuevo estudio del Banco de Corea: cuando una moneda local puede intercambiarse directamente contra USDT o USDC en un exchange global, la presión compradora que nace en el mercado cripto puede propagarse hasta el mercado cambiario a través de las operaciones de cobertura de los market makers.
Conviene matizar la conclusión, sin embargo. El estudio no afirma que comprar USDT haga automáticamente que una moneda nacional se deprecie. Demuestra algo más preciso y, en cierto sentido, más relevante: es la estructura del mercado la que determina adónde llega esa presión. Puede quedarse confinada en el precio local de la stablecoin o, cuando intervienen intermediarios globales capaces de operar también en forex, transformarse en demanda real de dólares.
Qué descubrió realmente el Banco de Corea
El trabajo, publicado el 3 de septiembre de 2026 por Jihyun Kim y Sangheum Cho del Departamento Internacional del Banco de Corea, analiza 12 monedas y la introducción de sus respectivos pares de trading contra stablecoins en dólares en Binance entre 2019 y 2025. El punto de partida es simple: usar euros, reales brasileños u otra moneda para comprar una stablecoin anclada al dólar se parece económicamente a comprar un activo denominado en dólares con esa misma moneda.
La diferencia decisiva radica en quién está al otro lado de la operación. Binance permite que liquidity providers y market makers globales, ya activos tanto en el mercado de stablecoins como en el forex, suministren la liquidez que demandan los inversores locales. Esta conexión es la que crea el posible puente entre ambos mercados. Para quienes quieran partir desde los fundamentos, nuestra guía sobre stablecoins explica cómo funcionan USDT, USDC y otros tokens anclados a monedas fiat.
- 12 monedas analizadas con fechas de introducción de los pares comprendidas entre 2019 y 2025.
- 0,33 a 0,38 puntos porcentuales de reducción de la prima local de las stablecoins tras la introducción de los pares fiat-stablecoin en Binance.
- 0,118% de depreciación del real asociada, en el test brasileño, a un aumento de una desviación estándar del interés por Bitcoin medido a través de Google Trends.
El paso clave ocurre en los balances de los market makers
Imaginemos que la demanda de USDT por parte de inversores que usan reales brasileños aumenta de forma acelerada. El market maker vende las stablecoins y recibe reales. Pero ese intermediario puede no querer mantener una posición creciente en moneda brasileña. Para neutralizar el riesgo, puede vender los reales en el mercado FX y comprar dólares. Una transacción iniciada en un exchange cripto genera así una segunda transacción en el forex.
El Banco de Corea divide el fenómeno en dos canales. El primero es la integración de precios: con más arbitraje y liquidez internacional, el precio local de la stablecoin converge hacia el tipo de cambio spot. El segundo es la transmisión de shocks: una parte de la demanda cripto se absorbe a través de operaciones FX de los intermediarios y puede alcanzar directamente el tipo de cambio de la moneda nacional.
Corea del Sur, el contraejemplo que lo explica todo
El pasaje más útil para comprender el estudio llega precisamente del mercado coreano. En Corea del Sur no existe un par directo won-stablecoin en Binance equivalente a los utilizados en el análisis principal. El resultado es que, cuando aumenta la presión compradora sobre las stablecoins, el shock no se transfiere de la misma forma al mercado cambiario.
La presión se manifiesta principalmente a través de una prima más elevada de USDT y USDC en los exchanges locales, mientras que el estudio no detecta un efecto significativo sobre el tipo de cambio del won. La distinción es fundamental: no es la stablecoin por sí sola la que crea el vínculo con el forex. Se necesitan intermediarios globales, acceso simultáneo a ambos mercados y una estructura que permita cubrir en el mercado cambiario las posiciones recibidas en el exchange cripto.
Brasil muestra cómo el shock puede salir del mercado cripto
Para verificar el mecanismo con mayor profundidad, los autores también utilizan datos semanales sobre Brasil. Las búsquedas en Google relativas a Bitcoin se usan como proxy del interés de los inversores en el mercado cripto. Según los resultados del estudio, un aumento de una desviación estándar de este indicador está asociado a una depreciación del 0,118% del real brasileño y, al mismo tiempo, a un incremento de 0,109 puntos porcentuales de la prima local de las stablecoins.
Estos números exigen ser interpretados con rigor. No significan que un aumento de las búsquedas sobre Bitcoin cause mecánicamente una devaluación del 0,118%, ni que ese mismo coeficiente pueda aplicarse al euro, al won o a otras monedas. El resultado sirve para mostrar que un shock de demanda cripto puede dejar huella simultáneamente en el mercado de stablecoins y en el forex, de forma coherente con el mecanismo identificado por los autores.
Para América Latina, la cuestión va más allá de la regulación
El tema tiene una relevancia directa para América Latina, donde el uso de stablecoins en dólares está profundamente enraizado en la práctica cotidiana. En Argentina, Venezuela y México, USDT y USDC funcionan como reserva de valor frente a la inflación, como instrumento de remesas y como acceso a liquidez en dólares fuera del sistema bancario tradicional. El estudio del Banco de Corea muestra que esta demanda masiva de stablecoins, cuando se canaliza a través de exchanges globales con market makers activos en el forex, no es necesariamente neutral para los tipos de cambio locales.
A escala global, el mercado de stablecoins ha superado los 300.000 millones de dólares, según declaraciones de Christine Lagarde en mayo de 2026, y casi el 90% está concentrado en los dos principales emisores, Tether y Circle. La CNMV en España y los reguladores de varios países latinoamericanos están siguiendo esta evolución de cerca, aunque los marcos normativos aún no contemplan de forma explícita el canal de transmisión descrito en el paper coreano. El debate sobre la competencia entre stablecoins y depósitos bancarios ya ha cruzado el Atlántico.
La lectura más amplia
Básicamente, la verdadera novedad del paper no es haber descubierto que las stablecoins controlan los tipos de cambio. No lo hacen. La inflación, los tipos de interés, la política monetaria, el comercio internacional, los flujos de capital y el riesgo geopolítico siguen siendo fuerzas incomparablemente mayores. El resultado relevante es haber demostrado empíricamente que la frontera entre el mercado cripto y el mercado cambiario puede volverse permeable cuando la microestructura permite a los intermediarios trasladar la presión de un mercado al otro.
Para los bancos centrales, esto cambia la forma de analizar USDT, USDC y los instrumentos que vendrán después. Una stablecoin en dólares no es solo un token que se usa para comprar criptomonedas. Puede convertirse también en una puerta de acceso a la liquidez en dólares y en un canal de flujos de capital no tradicionales. Cuanto más crezcan estos mercados, más dual será la exigencia regulatoria: no solo quién emite la stablecoin y qué reservas posee, sino también quién absorbe la demanda, cómo cubre el riesgo y en qué mercado termina esa cobertura.
El estudio del Banco de Corea ofrece a los reguladores latinoamericanos y europeos un marco analítico concreto. El canal de transmisión descrito por Jihyun Kim y Sangheum Cho no requiere volúmenes extraordinarios para activarse: basta con que los market makers globales tengan acceso simultáneo al exchange cripto y al forex. Para los inversores de la región que operan con USDT o USDC en plataformas internacionales, conviene seguir de cerca cómo evoluciona la estructura de los pares de trading disponibles y qué intermediarios proveen la liquidez, porque de ahí depende, según este análisis, el verdadero alcance del vínculo entre cripto y divisas.



