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El 88% de los pagos con tarjeta en Italia ya son contactless: qué implica para las crypto

El Banco de Italia certifica el cambio: el 88% de los pagos con tarjeta en TPV es contactless y el 24% ocurre por móvil. Lo que esto significa para las…

6 min read Cómo trabajamos

Hay un dato, recién certificado por el Banco de Italia, que describe mejor que mil análisis cómo han cambiado los hábitos de pago de los italianos: en 2025, el 88% de los pagos con tarjeta en comercios se realizó en modalidad contactless, es decir, acercando simplemente la tarjeta o el teléfono al terminal, sin necesidad de insertarla físicamente. Solo cuatro años antes, ese porcentaje era poco más de la mitad. Es la fotografía de una transformación rapidísima y profunda, especialmente relevante para quienes siguen el futuro de los pagos digitales y las criptomonedas.

Este cambio cultural resulta decisivo para entender las perspectivas de las stablecoins, el euro digital y los nuevos sistemas de pago basados en blockchain. Si el consumidor italiano ya aprendió, y en poco tiempo, a pagar con un gesto rápido y digital, el reto para las nuevas tecnologías se desplaza. Analicemos los números y lo que nos dicen.

Cómo pagan los italianos en 2025

El retrato del Banco de Italia. Fuente: Banco de Italia, 2026

  • El salto: más de 16.000 millones de transacciones sin efectivo, más que duplicadas desde 2018, según el Banco de Italia.
  • El gesto: el 88% de los pagos en TPV es contactless y el 24% ya se realiza mediante dispositivos móviles.
  • El contrapeso: el efectivo sigue siendo el instrumento más usado por número de transacciones en comercios físicos.

Italia paga cada vez más en digital

Los datos difundidos por el Banco de Italia dibujan un panorama claro. En siete años, entre 2018 y 2025, el número de pagos realizados con instrumentos distintos al efectivo se más que duplicó, superando el umbral de los 16.000 millones de operaciones anuales. Una aceleración impresionante, impulsada por la pandemia, cuando las restricciones llevaron a muchos a preferir modalidades de pago sin contacto físico, y que se consolidó de forma estable en los años siguientes.

Las tarjetas lideran esta transformación: representan aproximadamente el 75% de todas las operaciones digitales, según el Banco de Italia, frente al 63% de apenas unos años atrás. Pero el dato más llamativo es el “cómo” se usan esas tarjetas. Además del boom del contactless ya mencionado, crece con fuerza el pago mediante dispositivos móviles: en 2025, casi uno de cada cuatro pagos en comercios físicos se realizó a través de smartphone, smartwatch y similares. El teléfono es ya, a todos los efectos, una cartera para millones de personas.

Banco de Italia: los instrumentos de pago utilizados por los clientes
El Banco de Italia publica la nota “Gli strumenti di pagamento utilizzati dalla clientela” en la sección de estadísticas. La nota describe la evolución de los pagos minoristas en Italia.

El efectivo no ha muerto

Sería un error, y el propio Banco de Italia invita a la prudencia, concluir que el efectivo ha desaparecido. Al contrario: si se observa el número de transacciones físicas en puntos de venta, los billetes siguen siendo el instrumento de pago más utilizado. La revolución digital es real y rapidísima, pero convive con un uso del efectivo todavía muy arraigado, sobre todo para los pequeños importes cotidianos.

Esta coexistencia es un elemento importante que no hay que perder de vista para no caer en entusiasmos fáciles. El panorama real es el de una transición en curso, no de un adelantamiento ya consumado. También emergen diferencias territoriales: el norte de Italia lleva ventaja en la adopción de los pagos electrónicos, aunque resulta interesante observar cómo el sur está recuperando terreno a la mayor velocidad de todas las regiones. Italia es, en definitiva, un laboratorio de pagos en plena actividad, donde lo viejo y lo nuevo conviven y se entremezclan.

Por qué esto importa para crypto y stablecoins

Aquí está el punto que hace que estos datos sean tan relevantes para quienes miran el futuro de los pagos. La lección más importante que emerge es que el obstáculo cultural ante el pago digital, en Italia, ya ha sido superado en gran parte. Millones de personas aprendieron a acercar el teléfono a un lector para pagar, un gesto que hasta hace pocos años estaba reservado a muy pocos. Esto cambia radicalmente el reto para nuevas tecnologías como las stablecoins o el euro digital.

Si el gesto de pagar con el teléfono ya es familiar, las criptomonedas y las monedas digitales no tendrán que enseñar a los usuarios un nuevo comportamiento, que es la parte más difícil de cualquier innovación. La verdadera batalla se libra en el “backend”: la infraestructura tecnológica invisible que hay detrás del pago. El éxito dependerá de su capacidad para ofrecer ventajas concretas, como costes más bajos, mayor velocidad o nuevas funcionalidades, integrándose de forma transparente en las aplicaciones que la gente ya usa. Es exactamente la estrategia que ha emergido en casos como la patente italiana para pagar la movilidad en criptodivisas, donde la tecnología trabaja entre bastidores. El usuario no necesita saber que está usando blockchain; solo necesita encontrar el pago más cómodo.

PAGOS EN ITALIA

El salto digital de los italianos

Datos del Banco de Italia, 2025

88%
Pagos con tarjeta en TPV de forma contactless
Poco más del 50% en 2021
24%
Transacciones físicas realizadas desde móvil
Smartphones, smartwatches y otros dispositivos
16+ mil mill.
Pagos sin efectivo en un año
Más que duplicados respecto a 2018

La lectura más amplia

La fotografía tomada por el Banco de Italia nos entrega un país en plena transición digital en el frente de los pagos, mucho más avanzado de lo que el estereotipo de una Italia apegada al efectivo haría pensar. Esta madurez de la infraestructura y de los hábitos es el terreno en el que se librarán las próximas batallas de la innovación financiera, incluidas las de las criptomonedas y las monedas digitales. Y el paralelismo con mercados latinoamericanos como Argentina o Venezuela, donde la adopción crypto avanza precisamente porque el sistema tradicional falla, resulta revelador: en ambos casos, la barrera no es tecnológica, sino de confianza y conveniencia.

La lección es doble. Por un lado, queda claro que el camino hacia la adopción masiva de las nuevas formas de dinero digital está, en cierto modo, ya allanado: el hábito de pagar sin efectivo y con el smartphone está consolidado. El verdadero reto para las stablecoins y el euro digital no será convencer a la gente de cambiar su gesto, sino demostrar que son una solución tecnológicamente superior entre bastidores. Por otro, la persistencia del efectivo recuerda que cada transición tiene sus tiempos y sus resistencias, y que la desaparición del dinero físico, si alguna vez ocurre, sigue lejos. El futuro de los pagos se está construyendo ahora, en un equilibrio dinámico entre hábitos consolidados e innovación, y los datos de hoy indican que el consumidor está listo para recibirlo, quizá más de lo que él mismo cree.

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