Europa, e Italia con ella, enfrenta un problema estructural en materia de transformación digital: el retraso en la adopción de la inteligencia artificial frente a potencias como Estados Unidos o China es notable y preocupante. Para reducir esa brecha, Simest, la sociedad del grupo Cassa Depositi e Prestiti especializada en la internacionalización de empresas, ha autorizado un paquete de financiamiento de gran calado.
Doscientos millones de euros para la inteligencia artificial
Con el objetivo de acelerar la adopción de la inteligencia artificial entre las pequeñas y medianas empresas italianas, Simest ha preparado un fondo de aproximadamente 200 millones de euros que estará disponible para los emprendedores a partir del 21 de septiembre. La medida busca acompañar la transformación digital del tejido productivo nacional y mejorar su posicionamiento competitivo a escala internacional.
La relevancia estratégica de esta iniciativa fue subrayada por Ursula von der Leyen en su discurso sobre el Estado de la Unión, pronunciado a mediados de septiembre, al retomar la actividad la Comisión Europea tras el receso estival. La intención es clara: impulsar los proyectos de IA de forma decidida, al igual que ya ocurre en el resto del mundo occidental.
Estructura y condiciones del financiamiento
La dotación total asciende a 200 millones de euros. El 10% del importe corresponde a una subvención a fondo perdido, lo que supone un incentivo directo nada desdeñable. El préstamo tiene una duración de 8 años con tipos de interés especialmente ventajosos. Quienes obtengan la aprobación podrán recibir un anticipo de hasta el 50% del importe financiado en plazos ágiles.
La medida se apoya en los recursos del Fondo Rotativo 394/81, gestionado por Simest en convenio con el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación Internacional italiano. Aunque la cifra es modesta comparada con los presupuestos de grandes corporaciones tecnológicas de Estados Unidos o China, representa una palanca real para el ecosistema pyme.
La nueva sección Inversiones IA, a la que se accede mediante registro previo, se habilitará dentro del instrumento Transición digital y ecológica. Las solicitudes deberán tramitarse a través del portal simest.it.
IA en Italia: ¿dónde estamos hoy?
El mercado italiano de la inteligencia artificial registra un crecimiento acelerado. Según los datos del Observatorio de Inteligencia Artificial del Politecnico di Milano, en 2025 alcanzó un valor de 1.800 millones de euros, un incremento del 50% respecto a 2024. Una expansión llamativa, aunque todavía insuficiente.
A 31 de diciembre de 2024, había 1.010 empresas italianas censadas que ofrecían soluciones y servicios de inteligencia artificial, según el mismo observatorio. Muchas son startups con propuestas verticales para sectores concretos, especialmente Healthcare y Fintech, junto con herramientas de asistencia y soporte para oficinas y empresas.
El desequilibrio entre grandes y pequeñas empresas es evidente. El 71% de las principales compañías italianas de gran tamaño puso en marcha al menos un proyecto de IA en 2025, según el Observatorio del Politecnico di Milano. Entre las pymes, ese porcentaje cae al 8%. Precisamente esa brecha explica por qué Simest ha decidido orientar este financiamiento hacia el tejido empresarial más pequeño, que no dispone de recursos propios suficientes para afrontar estos proyectos.
La dependencia tecnológica es otro dato que inquieta: el 84% de las grandes empresas con sede en Italia ha adquirido licencias de IA generativa de producción extraeuropea, lo que representa un aumento del 31% en un solo año, según el mismo observatorio. Innovar desde dentro de Europa, o incluso desde Italia, sigue siendo una asignatura pendiente.
Si el plan de financiamiento de Simest logra sus objetivos, cabe esperar un aumento progresivo de todos los indicadores mencionados, con una incorporación más amplia de las pymes al ecosistema de IA. Lo deseable sería empezar a ver también innovaciones europeas, o incluso italianas, en este sector. La brecha es importante. Este financiamiento puede ser el primer empujón para empezar a cerrarla.



