Las reservas de divisas de China alcanzaron 3,405 billones de dólares a finales de octubre, según datos publicados el 7 de noviembre por la Administración Estatal de Divisas (SAFE). El aumento mensual fue de 4.900 millones de dólares, equivalente al 0,14% respecto a septiembre. En el mismo período, las reservas de oro declaradas subieron de 77,47 a 78,30 millones de onzas troy, prolongando a 24 meses consecutivos la racha de incrementos iniciada en noviembre de 2024.
El dato de divisas crece un 0,14% en octubre
La SAFE atribuye el aumento de las reservas en divisas al efecto combinado de las variaciones en los tipos de cambio y en los precios de los activos financieros globales. El comunicado oficial no desglosa cuánto corresponde a cada factor, lo que obliga a leer la cifra con cautela. En octubre, el índice del dólar subió y los precios de los principales activos financieros globales registraron comportamientos mixtos, según la propia autoridad.
La variación de 4.900 millones no debe interpretarse automáticamente como una compra neta de activos exteriores. Las reservas se expresan en dólares, pero incluyen activos denominados en otras divisas e instrumentos cuyo valor fluctúa. Un fortalecimiento o debilitamiento de otras monedas frente al dólar, o un movimiento en los precios, puede modificar el total sin que medie ninguna operación de compra o venta. La SAFE no ofrece en el comunicado una descomposición cuantitativa que permita aislar esas contribuciones.
La cifra se mantiene por encima del umbral de 3,4 billones de dólares. La lectura más prudente es la que señala la propia institución: el total aumentó ligeramente y permanece fundamentalmente estable. No es una medida directa del crecimiento de la economía china, ni demuestra por sí sola un cambio en la composición general de la cartera oficial de Pekín.
Las reservas de oro suben a 78,30 millones de onzas
La diferencia entre los 77,47 millones de onzas de septiembre y los 78,30 millones de octubre es de 830.000 onzas troy, equivalentes a cerca de 25,8 toneladas según la conversión estándar. La secuencia de 24 meses consecutivos de incremento es un indicador observable de acumulación oficial, aunque los datos publicados no reconstruyen las transacciones individuales ni revelan el precio al que se realizaron.
La distinción entre cantidad y valor es fundamental. El aumento de las onzas indica que la tenencia física declarada creció; no mide el valor en dólares del oro ni revela por sí solo qué estrategia de compra adoptaron las autoridades. El precio internacional del metal puede modificar el valor contable de las reservas áureas sin que cambie el número de onzas. Para octubre, el dato publicado permite comparar existencias, pero no reconstruir las operaciones concretas.
La secuencia mensual confirma una tendencia de acumulación, pero los números solos no son suficientes para establecer qué peso tiene hoy el oro en el total de las reservas chinas frente a las divisas y otros instrumentos. Para ese análisis harían falta valores homogéneos, actualizados y una metodología explícita. El comunicado de la SAFE cubre las reservas de divisas; las tenencias de oro se difunden en los cuadros oficiales de activos de reserva.
Un incremento moderado, no un giro mensurable
La combinación de ambos datos merece atención, pero sin transformarla en una conclusión exagerada. Las reservas en divisas crecieron una fracción por debajo del 0,2% en un mes, mientras que la cantidad de oro aumentó por vigésimo cuarto mes consecutivo. El primer dato puede reflejar también valoraciones de mercado; el segundo indica un incremento de las tenencias declaradas, pero no revela por sí solo las motivaciones de las autoridades chinas.
Para evaluar los meses siguientes conviene observar por separado tres series: el importe total de las reservas de divisas, la cantidad de oro en onzas y su valor de mercado en dólares. Si la cantidad sigue subiendo, la secuencia de compras quedará confirmada; si el total en dólares se mueve en dirección contraria, las variaciones de tipos de cambio y precios podrían explicar parte de la divergencia. Los datos mensuales no anticipan las decisiones futuras del banco central chino.
Para el público que sigue mercados y activos digitales, la comparación con la narrativa del “oro digital” exige cautela. El comunicado se refiere a reservas oficiales de un Estado soberano y no ofrece ninguna comparación con Bitcoin ni con otros activos. La noticia documenta lo que cambió en las reservas chinas, no una preferencia revelada entre metales preciosos y criptomonedas. En América Latina, donde el debate sobre reservas alternativas y dolarización es recurrente, este tipo de dato suele citarse fuera de contexto.
Perspectiva: continuidad, no aceleración
La lectura que proponemos, declarada como tal, es que el dato de octubre describe continuidad más que aceleración. La reserva de divisas sigue siendo muy amplia y la tenencia de oro continúa creciendo. El hecho de que ambas series se publiquen juntas ayuda a seguir la composición de los activos oficiales, pero no permite atribuir cada movimiento a una decisión concreta de cartera.
La próxima actualización, prevista para diciembre, aclarará si el aumento de onzas continúa y si el total de divisas se mantiene estable descontando las oscilaciones de mercado. Las señales que conviene distinguir son el dato físico del oro y el valor en dólares de las reservas totales. Confundirlos llevaría a sobrestimar lo que los números de octubre realmente demuestran. Para inversores en activos alternativos, la clave está en separar la señal del ruido estadístico.


