Fortaleza monetaria de un emisor de stablecoins asediada por torres en red que le sustraen el rendimiento de las…
Por Giulia Ferrante imagen de perfil Giulia Ferrante
4 min read

Open USD: el consorcio de 140 empresas que ataca a Circle

Más de 140 empresas, de Visa a BlackRock, lanzan Open USD y Circle cae un 17% en bolsa. No es otra stablecoin: es un ataque al modelo de ingresos que…

El 30 de junio, más de 140 de las mayores empresas del mundo, desde Visa y Mastercard hasta BlackRock y Stripe, anunciaron una nueva stablecoin en dólares llamada Open USD. Pocas horas después, las acciones de Circle, emisora de USDC, caían hasta un 17% en una sola sesión, según datos de mercado recogidos por Bloomberg.

Esa reacción lo dice todo. La verdadera noticia no es otra moneda digital: es un ataque directo al modelo de negocio que ha enriquecido a los emisores de stablecoins. Y en América Latina, donde las stablecoins en dólares son ya una herramienta cotidiana para protegerse de la inflación y enviar remesas, este cambio tiene consecuencias muy concretas.

Qué ocurrió el 30 de junio

El consorcio se llama Open Standard y la moneda se denomina OUSD. La lista de fundadores es impresionante y transversal: junto a las redes de pago Visa, Mastercard y American Express figuran el gestor de activos BlackRock, bancos como BNY, Standard Chartered, BBVA y DBS, empresas nativas de cripto como Coinbase, Aave, MetaMask y Solana, y gigantes tecnológicos como Google, Shopify y DoorDash. Al frente está Zach Abrams, cofundador de Bridge, la empresa de infraestructura para stablecoins que Stripe adquirió por más de mil millones de dólares.

El lanzamiento completo está previsto antes de finales de 2026, nativo en Solana y después en otras redes. La señal, sin embargo, ya llegó, y los mercados la leyeron sin ambigüedad.

Por qué importa: el float es el premio

Aquí está el núcleo del asunto. Una stablecoin está respaldada por reservas en dólares, generalmente invertidas en deuda pública a corto plazo, y los intereses generados son el tesoro del emisor. Según los documentos de Circle presentados ante la SEC, la compañía obtiene cerca del 95% de sus ingresos precisamente de esas reservas. Es el modelo en el que el emisor retiene el float, el mismo que ha construido la fortuna de Tether y Circle.

Open USD lo invierte. Sin comisiones para emitir o canjear, sin límites de volumen, y sobre todo con casi todos los rendimientos de las reservas devueltos a las empresas socias, descontada una pequeña tarifa de gestión. En la práctica, en lugar de regalar el float al emisor, quienes mueven los volúmenes se lo quedan. Es un modelo que se parece más a una red como Visa que a un emisor tradicional, y ataca exactamente el punto débil de un mercado donde USDT representa el 62% y USDC alrededor del 25%, según datos de CoinGecko de abril de 2026.

El mercado que Open USD quiere desestabilizar

Cuotas del mercado de stablecoins (~300.000 millones de dólares). Fuente: CoinGecko, abril 2026

300mil millones
  • USDT (Tether): ~62%
  • USDC (Circle): ~25%
  • Otros, donde apunta OUSD: ~13%

Los dos regresos que pesan

Dos presencias en la lista revelan más que cualquier comunicado. La primera es Coinbase: en 2018 cofundó junto a Circle el consorcio Centre, el organismo que gobernaba USDC, disuelto en 2023 cuando Circle pagó más de 200 millones en acciones para recuperar el control total. Hoy Coinbase vuelve al modelo de consorcio, pero esta vez con 140 socios y con los rendimientos compartidos por estatuto, precisamente cuando su acuerdo de distribución con Circle vence en agosto. Un calendario que es en sí mismo un mensaje negociador.

La segunda es Ripple, que mantiene su RLUSD pero entra en OUSD como socio de integración desde el primer día, posicionando su ledger como uno de los rieles posibles. Es la misma lógica de su estrategia regulatoria: captura el tráfico sin importar qué stablecoin gane. Mientras tanto, Europa avanza por su propio camino con iniciativas como EURXT de Crédit Agricole en el ecosistema Ethereum.

El riesgo: 140 socios son fuerza y fragilidad

La cautela es obligada, y los analistas están divididos. Para Dragonfly, la lista supone una amenaza real al negocio de Circle, pero con una advertencia clara: los consorcios son difíciles de mantener y se rompen fácilmente, porque alinear los incentivos de 140 empresas es poco habitual. Otros hablan de una reacción exagerada, recordando que ya existen consorcios similares, como el Global Dollar Network de Paxos, que no han alterado los equilibrios existentes.

Luego está el antecedente incómodo que nadie menciona de buen grado: Libra, el proyecto de stablecoin de Facebook, nació con un consorcio igualmente estelar y se disolvió bajo el peso de sus contradicciones internas. La diferencia esta vez es el contexto normativo: el GENIUS Act ha establecido reglas claras, y los socios son procesadores de pagos regulados, no solo empresas tecnológicas. Con todo, la prueba real es una sola y no es el número de logotipos. Será cuántos de esos 140 socios enrutan volúmenes reales hacia OUSD en lugar de hacia las stablecoins con las que ya trabajan. Esa verificación comienza solo en el momento del lanzamiento.

Para los usuarios latinoamericanos que dependen de stablecoins en dólares para ahorrar o enviar dinero al extranjero, un modelo donde los distribuidores retienen el rendimiento podría traducirse en servicios más baratos y accesibles. Eso dependerá, en última instancia, de si los socios comerciales de OUSD operan en sus mercados. El cuadro completo está disponible en el sitio web de Open Standard y en los registros de Circle ante la SEC.

Por Giulia Ferrante imagen de perfil Giulia Ferrante
Actualizado el
stablecoins Noticias
Consent Preferences