Dos millones de dólares. Trece mil estudiantes. Tres universidades que no aparecen en los rankings nacionales más citados. Google.org ha elegido este camino, y la fecha no es accidental: el anuncio llega mientras la AI Act europea entra en su fase operativa y el mercado laboral italiano empieza a confrontarse con una brecha estructural que no se resuelve sola.
El programa se llama NewFutures:AI, no AI Works for Italy, que es solo la etiqueta comunicativa usada por Google para el anuncio. La sustancia está en el recorrido construido por INCO y Chance, dos organizaciones sin ánimo de lucro ya activas con este modelo en otros países europeos, en Oriente Medio y en el Norte de África. Italia es la siguiente pieza. Las universidades adheridas no pagan nada. Los estudiantes tampoco.
¿Qué contempla NewFutures:AI en concreto?
El programa está dirigido a estudiantes de último año, no a quienes todavía están a mitad del recorrido. La elección tiene una lógica concreta: intervenir en el último tramo, el que separa la titulación de la entrada al mercado laboral. Los contenidos se concentran en TIC, logística, marketing, finanzas y administración. Según el análisis de INCO sobre datos ocupacionales de la OCDE y la Comisión Europea, cruzados con entrevistas a más de 1.500 empleadores y jóvenes en búsqueda de empleo, estas son las áreas con mayor demanda de competencias digitales.
La infraestructura de entrega es Coursera. Quien accede al programa a través de su universidad obtiene también 90 días de acceso gratuito a Google AI Pro (fecha límite para el canje: 31 de diciembre de 2026), que incluye las funcionalidades avanzadas de Gemini. Paralelamente al recorrido universitario, Google lanza también el curso Google AI Professional para quienes ya trabajan: ejercicios basados en escenarios reales, pensados para quienes deben integrar las nuevas tecnologías de IA en un contexto profesional ya definido. Dos vías, un objetivo: reducir la brecha entre competencias disponibles y competencias requeridas.
Por qué Roma Tre, Salerno y Sassari
Entre las universidades seleccionadas para la primera fase no está la Bocconi, ni el Politecnico di Milano, ni La Sapienza. Están Roma Tre, la Universidad de Salerno y la de Sassari. La distribución territorial dice algo: una universidad romana de tamaño mediano, una del sur continental, una en Cerdeña. Google ha elegido tres contextos universitarios muy distintos entre sí, con mercados laborales diferentes y distintos niveles de proximidad a los ecosistemas digitales.
El objetivo no es replicar un experimento en un polo ya saturado, sino comprobar si el modelo funciona también fuera de los centros habituales. Google no ha publicado los criterios de selección detallados. El comunicado habla de “fase inicial”, dejando abierta la puerta a otras universidades. Quienes deseen postularse pueden consultar los requisitos de elegibilidad directamente en el blog oficial de Google.
El dato que interroga, más allá de Italia
Según el análisis de INCO sobre 1,4 millones de ofertas de trabajo italianas, integrado en un estudio de 31 millones de posiciones de nivel inicial en Europa y Reino Unido, uno de cada cinco anuncios en Italia ya exige competencias en IA. El contraste con Estados Unidos es llamativo: de acuerdo con los mismos datos de INCO, el 40% de los trabajadores estadounidenses usa herramientas de inteligencia artificial a diario, frente al 17% en Italia. La brecha entre grandes empresas y pymes es aún más pronunciada: el 60% de las primeras ha puesto en marcha proyectos de IA estructurados, contra el 15% de las segundas.
Esta situación no es exclusiva de Italia. En toda la región latinoamericana la adopción corporativa de IA avanza más rápido que la formación universitaria, y el desfase entre lo que el mercado demanda y lo que las instituciones educativas ofrecen es un problema compartido. El modelo NewFutures:AI, si funciona en los tres contextos italianos elegidos, podría ser un template replicable en otros países, incluidos los hispanohablantes.
Trece mil estudiantes sobre aproximadamente 1,8 millones de universitarios italianos representan el 0,7% del total. Insuficiente para un cambio estructural inmediato. Relevante como señal y como precedente: si el modelo funciona en estos tres contextos, el molde existe y puede crecer con otras universidades y otros fondos, públicos o privados. Vale la pena leer este anuncio junto a los últimos desarrollos sobre modelos de IA y su impacto en el trabajo digital: la formación en estas herramientas ha dejado de ser un tema de nicho.
La próxima fecha concreta es el 31 de diciembre de 2026, plazo límite para canjear los 90 días de Google AI Pro vinculados al curso. Pero el indicador que hay que seguir es otro. Google ha declarado querer formar “al menos” 13.000 estudiantes. La expresión “al menos” importa: significa que el techo no existe todavía y que la cifra depende de cuántas universidades presenten su candidatura en los próximos meses. Desde 2020, según datos de la propia compañía, Google declara haber formado a más de un millón de italianos en competencias digitales. Si AI Works for Italy escala, ese millón cambia de orden de magnitud.
