Cuatro puestos vacantes. Un solo comisionado en funciones. El regreso de Polymarket a Estados Unidos depende ahora de la firma de Michael Selig, y Bloomberg destapó el expediente el 28 de abril: la negociación ya está en marcha. Una cifra brutal para un sector que mueve miles de millones y que, en este momento, depende de una sola persona.
El caso Van Dyke pesa tanto como el expediente
Para entender por qué Polymarket llama a la puerta precisamente ahora, hay que repasar el expediente Van Dyke. El 24 de abril, el Departamento de Justicia acusó a un sargento mayor de las Fuerzas Especiales. El cargo: haber apostado 33.034 dólares en Polymarket usando información clasificada sobre la Operación Absolute Resolve, el operativo que capturó a Nicolás Maduro en Caracas el 3 de enero. Ganancia neta: 409.881 dólares. Dinero fácil.
El 28 de abril se declaró no culpable ante el tribunal federal de Manhattan. El escándalo pone a Selig bajo una doble presión: por un lado, debe demostrar que la CFTC es capaz de frenar los abusos; por otro, tiene que evitar hundir un sector en expansión que vale, según la valoración de ICE, cerca de 8.000 millones de dólares. En otras palabras, el visto bueno a Polymarket se convierte en un acto político, no solo regulatorio.
Qué ocurre si Selig firma de verdad
El plan sobre la mesa es concreto. Polymarket quiere fusionar su tecnología blockchain offshore con las licencias de la CFTC obtenidas a través de QCX, el exchange adquirido en julio de 2025 por 112 millones de dólares. Resultado final, si el voto prospera: usuarios de EE.UU. operando directamente en el orderbook nativo en cripto, sin intermediarios, sin la versión beta de Polymarket US limitada a mercados deportivos. Sería un golpe muy duro para Kalshi.
El exchange registrado a nivel federal ganó terreno precisamente mientras Polymarket estaba exiliado en Panamá, donde en su momento concentraba el 97% de los volúmenes globales. Ahora las apuestas suben. Hay además un detalle político nada menor: Donald Trump Jr. actúa como asesor de ambas plataformas y es inversor de Polymarket a través de 1789 Capital. El Congreso no lo olvida.
LATAM y Europa: el vacío regulatorio bajo MiCA
El reglamento MiCA no regula los mercados de predicción. Los contratos sobre eventos caen, desde la perspectiva europea, en una zona gris entre MiFID II, las normas nacionales sobre juego y la directiva antilavado de dinero.
En América Latina la situación es aún más difusa. Países como Argentina, México o Colombia carecen de un marco específico para los prediction markets; los usuarios que operan en Polymarket a través de VPN lo hacen en un entorno no regulado, con riesgos fiscales y de cumplimiento antilavado considerables. En España, la AEAT trata las ganancias en criptoactivos como rendimientos del capital mobiliario o ganancias patrimoniales, dependiendo del perfil del contribuyente.
El siguiente paso es la votación de la comisión. Dada la composición actual, es de facto un acto individual. Selig decide. Si firma antes del verano, Polymarket recupera el mercado de EE.UU. antes de la esperada OPV de SpaceX en junio, cuando el precio de salida ya habrá sido calculado precisamente en los mercados de predicción. Si no firma, Kalshi consolida su liderazgo e ICE tendrá que revisar la valoración de la ronda de 2.000 millones de dólares anunciada en septiembre de 2025.
La fecha clave está marcada en el calendario: la próxima reunión formal de la CFTC es el 14 de mayo.
