Tres bancos, una sola moneda. El 10 de junio de 2026, MUFG Bank, Mizuho Bank y Sumitomo Mitsui Banking Corporation anunciaron en un comunicado conjunto su intención de iniciar transacciones comerciales reales con una stablecoin emitida conjuntamente antes del cierre del año fiscal japonés, previsto para marzo de 2027. No se trata de un experimento de laboratorio. Los tres mayores bancos del país, que atienden en conjunto a cientos de miles de grandes clientes corporativos, firmaron un acuerdo base para crear un consejo dedicado a la gobernanza, las reglas operativas y la arquitectura de emisión.
Cómo funcionará: el fideicomiso como estructura base
El esquema elegido recuerda a una comunidad de propietarios bien gestionada: tres titulares, un solo administrador. Los bancos actuarán como co-disponentes, mientras que un banco fiduciario, o una institución equivalente, ejercerá de fideicomisario de la emisión. Esta estructura es posible gracias a la ley japonesa de servicios de pago, reformada en 2023, que reserva la emisión de stablecoins vinculadas a moneda nacional a bancos autorizados, fideicomisos y operadores de transferencia de fondos registrados.
La Financial Services Agency (FSA) respalda el proyecto piloto desde noviembre, y el partido gobernante ha pedido abiertamente que se promueva el uso de stablecoins en yenes.
Una carrera que Japón ha preparado durante años
El terreno ya estaba abonado. JPYC, la primera stablecoin en yenes con reconocimiento legal, llegó en octubre de 2025. SBI y Startale siguieron en febrero de 2026 con JPYSC, pensada para usos institucionales y pagos transfronterizos. Ahora el movimiento de las megabancos, anunciado en el sitio oficial de MUFG, eleva la partida a otro nivel: la infraestructura compartida del crédito japonés. El consejo permanecerá abierto a otras entidades interesadas en unirse al esquema.
Stablecoins en yenes reguladas: iniciativas acumuladas
Fuente: comunicados de JPYC, SBI/Startale y nota conjunta MUFG-Mizuho-SMBC, junio de 2026
Por qué importa también fuera de Japón
El verdadero significado está en el modelo. Tres competidores directos que emiten una sola moneda digital bajo supervisión pública: es la misma lógica del consorcio europeo Qivalis, que ya agrupa a 37 bancos con Intesa y BPER, y el polo opuesto del enfoque estadounidense, donde el GENIUS Act regula emisores privados en competencia.
Para las empresas que mueven dinero entre zonas horarias, una stablecoin bancaria reduce tiempos y fricciones, tal como se explica en la guía de pagos B2B en stablecoins. Mientras Tokio construye su infraestructura, el BCE apunta a un euro digital no antes de 2029, con los bancos privados cubriendo el vacío, al estilo de soluciones como Circle CPN. La pregunta de aquí a marzo es una sola: ¿el yen tokenizado seguirá siendo un carril doméstico o se convertirá en el primer corredor de liquidación bancaria de Asia?
