Consorcio Qivalis con 37 bancos europeos lanza stablecoin en euros en 2026 antes que el BCE
  • Home
  • stablecoins
  • 37 bancos europeos y Qivalis: la stablecoin en euros llega en 2026
Por Giulia Ferrante imagen de perfil Giulia Ferrante
5 min read

37 bancos europeos y Qivalis: la stablecoin en euros llega en 2026

El consorcio Qivalis sumó 25 bancos el 20 de mayo de 2026 y ya reúne 37 instituciones en 15 países. Intesa Sanpaolo y BPER Banca se incorporaron junto a BBVA…

El Banco Central Europeo apunta al euro digital para 2029. Treinta y siete bancos europeos apuntan a 2026. Tres años de diferencia. No es un desacuerdo técnico: es una declaración de independencia financiera.

El 20 de mayo de 2026, el consorcio Qivalis anunció la incorporación de 25 nuevas instituciones, llevando el total a 37 bancos distribuidos en 15 países europeos. Entre las nuevas adhesiones italianas: Intesa Sanpaolo y BPER Banca, que se suman a UniCredit y Banca Sella, presentes desde la fundación. Cuatro bancos italianos que contribuyen a construir lo que podría convertirse en la infraestructura de liquidación en euros para las finanzas tokenizadas europeas.

El euro digital del BCE: una historia de plazos interminables

Básicamente, la narrativa oficial de Fráncfort es la siguiente: el euro digital llegará en 2029, si la legislación europea se aprueba en 2026, si la fase piloto de 2027 arroja resultados positivos, si los bancos centrales nacionales completan la integración técnica a tiempo. Muchos “si”. El BCE abrió la convocatoria para proveedores de servicios de pago el 5 de marzo de 2026, con cierre de candidaturas el 14 de mayo de 2026. Los resultados llegarán antes de finales de junio. La fase de desarrollo comenzará en el tercer trimestre de 2026. El lanzamiento operativo, en el mejor de los casos, está previsto para la segunda mitad de 2027, y solo como prueba piloto limitada a entre 5.000 y 10.000 usuarios.

Mientras tanto, el BCE ha posicionado su euro digital como defensa frente a las Big Tech y las stablecoins extranjeras. Acertado como visión. Pero los mercados no esperan visiones: se mueven sobre productos concretos. Y el producto del BCE todavía no existe.

Crecimiento del consorcio Qivalis: número de bancos adheridos

Fuente: ING · Qivalis · Reuters · mayo 2026

La alternativa: los bancos europeos toman la delantera

Qivalis no es un experimento de nicho. Detrás figuran ING, BNP Paribas, UniCredit, Deutsche Bank, CaixaBank, BBVA, Rabobank, Nordea, ABN Amro, Intesa Sanpaolo y otros 27 institutos. Los bancos europeos están construyendo exposición cripto en tres frentes simultáneamente en 2026: carteras propias, productos para clientes e infraestructura de pago común.

La stablecoin estará anclada 1:1 al euro, con reservas compuestas por al menos un 40% en depósitos bancarios y el resto en valores líquidos de alta calidad. Está estructurada como institución de dinero electrónico bajo la supervisión del Banco Central de los Países Bajos, en plena conformidad con MiCA. No es un producto cripto nativo: es un producto bancario construido sobre blockchain. La distinción es relevante tanto para la percepción regulatoria como para la adopción institucional.

Los bancos europeos toman la delantera con Qivalis
La alternativa: los bancos europeos toman la delantera

El CEO, Jan-Oliver Sell, ex responsable de Coinbase en Alemania, resumió la misión sin rodeos: en un comunicado del 20 de mayo de 2026 declaró que para las instituciones europeas no es sostenible depender únicamente del dólar para liquidar transacciones. La cuestión es geopolítica antes que financiera.

El 20 de mayo, Qivalis comunicó oficialmente la expansión.

Por qué Intesa Sanpaolo y BPER se unen ahora a Qivalis

La respuesta va más allá de la estrategia cripto de los bancos italianos. Tiene que ver con la estructura de los pagos transfronterizos en euros en la era tokenizada. Hoy, según datos de la industria de pagos europeos, la gran mayoría de las transacciones con tarjeta en la zona euro pasa por circuitos no europeos: Visa y Mastercard gestionan cerca de dos tercios del volumen. Una stablecoin bancaria en euros, distribuida desde las cuentas corrientes de 37 instituciones, crea una alternativa nativa sin necesidad de convencer a los clientes de abrir carteras cripto ni de conocer la blockchain.

El punto fuerte de Qivalis no es la tecnología. Es la distribución. Cada cliente de BNP Paribas, UniCredit, Intesa o BPER es un usuario potencial de la stablecoin desde el primer día, sin fricciones de entrada. Circle construyó la misma lógica con CPN Managed Payments: una stablecoin accesible sin gestionar directamente activos digitales. La diferencia es que Qivalis la construyen los propios bancos, no un emisor estadounidense que vende el acceso a las entidades financieras.

También está la cuestión competitiva con los intentos anteriores. La EURCV de Société Générale, lanzada en 2023, alcanzó apenas unos 122 millones de dólares en circulación después de dos años, según datos de CoinGecko. Una cifra que ilustra lo difícil que resulta construir liquidez sobre una stablecoin en euros sin un consorcio de distribución creíble. Qivalis parte con 37 redes bancarias que pueden garantizar esa liquidez desde el lanzamiento.

Dos carriles paralelos hacia el mismo objetivo

Qivalis y el euro digital del BCE no son lo mismo, aunque parezcan competidores. El euro digital es dinero de banco central, el máximo en términos de garantía soberana. Qivalis es dinero bancario sobre blockchain, con riesgo emisor y estructura cooperativa. Son dos niveles de confianza distintos. El BCE ya ha precisado que su euro digital está pensado para los pagos minoristas, no para los mercados institucionales. Qivalis apunta precisamente a los mercados institucionales, a los exchanges europeos y a los pagos transfronterizos entre empresas.

El conflicto no es frontal. Es una carrera por ocupar el vacío que el BCE, con sus plazos institucionales, ha dejado abierto. Según datos de CoinGecko y Visa, las transacciones en stablecoin ya superan a Visa en volumen global. Casi todo ese volumen está en dólares. Si Qivalis lanza en los plazos previstos, antes de finales de 2026, será la primera stablecoin en euros con distribución bancaria a escala real. El mercado de stablecoins en euros registraba, según Reuters, un volumen mensual de 69 millones de dólares en enero de 2026 y superó los 777 millones en mayo. El crecimiento estaba ahí. El producto faltaba.

Para los inversores y empresas latinoamericanas con exposición al euro, este desarrollo tiene implicaciones directas. La región utiliza stablecoins en dólares para remesas y cobertura frente a la inflación; una stablecoin en euros regulada, distribuida por los principales bancos del continente y compatible con MiCA, abre una vía alternativa para diversificar reservas y pagos transfronterizos sin pasar por intermediarios estadounidenses. La CNMV y los reguladores de la zona LATAM seguirán de cerca si Qivalis solicita pasaporte MiCA para operar en mercados hispanohablantes dentro de la UE, como España. La fecha clave es el lanzamiento previsto para finales de 2026: si se cumple, cambiará el mapa de los pagos digitales en euros.

Por Giulia Ferrante imagen de perfil Giulia Ferrante
Actualizado el
stablecoins Bancos Reglamento
Consent Preferences