Veinticinco mil millones de dólares. Esa fue la cifra que Nvidia captó en el mercado de bonos el 15 de junio de 2026, la mayor emisión de un fabricante de chips en el año, con órdenes que alcanzaron los 85.000 millones según documentos registrados ante la SEC. El capital se destina a financiar infraestructura de inteligencia artificial y a refinanciar deuda. Pero la ola no se detiene en los centros de datos de las grandes tecnológicas: llega directamente al mundo del minado de Bitcoin, donde un sector entero está cambiando de negocio.
La ola de deuda AI y lo que significa para el sector
Básicamente, la operación de Nvidia se articula en siete tramos, con vencimientos de entre dos y treinta años. Los títulos a más largo plazo, con vencimiento en 2056, pagan alrededor de 0,9 puntos porcentuales por encima de los Treasury comparables, según el prospecto de emisión. No es un caso aislado: Alphabet emitió 20.000 millones en febrero, Amazon 37.000 millones, y Meta junto a Oracle colocaron 25.000 millones cada una. El mercado financia la carrera computacional a crédito, y lo hace a escala sin precedentes. Para quienes siguen el sector, el vínculo con el flujo de capitales que Nvidia mueve hacia la IA es directo.
Los mineros cambian de negocio
Aquí entra Bitcoin. Las mineras cotizadas han anunciado más de 70.000 millones de dólares en contratos de IA y computación de alto rendimiento, según estimaciones del sector recogidas por Bernstein y crypto.news. Las proyecciones indican que hasta el 70% de sus ingresos provendrá de la IA para finales de 2026, frente al 30% actual. Los nombres son reveladores: Hut 8 firmó un contrato de 7.000 millones con Fluidstack para un centro de datos de 245 megavatios, e IREN cerró un acuerdo de 9.700 millones con Microsoft para 76.000 GPU, manteniendo cero Bitcoin en tesorería. La conversión de los mineros en operadores de centros de datos ya no es una apuesta: alojar cómputo para la IA genera hasta tres veces más ingresos por megavatio que el minado puro.
A Nevada data center project tied to Nvidia has raised $4.59 billion from a junk-bond sale, adding to a wave of deals to fund artificial intelligence infrastructure https://t.co/fsFpm1U1Jn
, Bloomberg (@business) April 28, 2026
Por qué sucede: la aritmética del post-halving
La razón es matemática. El halving de abril de 2024 redujo la recompensa de 6,25 a 3,125 Bitcoin por bloque, recortando a la mitad los ingresos garantizados por unidad de cómputo. El hashprice se desplomó a cerca de 29 dólares por petahash diario, según datos de CoinGlass, y los márgenes brutos del minado puro cayeron desde el 90% de 2021 hasta aproximadamente el 60%. La nube de IA, en el mismo periodo, opera con márgenes del 85%. Los mineros vendieron más de 15.000 Bitcoin entre octubre y marzo para sostenerse, mientras la dificultad de red registraba una caída del 10%, de acuerdo con los datos on-chain de Glassnode. El negocio del minado puro perdió su atractivo, y la carrera por la energía hizo el resto.
De dónde vendrán los ingresos de las mineras cotizadas (estimación a finales de 2026)
Fuente: estimaciones del sector (Bernstein, crypto.news), 2026
- IA y computación de alto rendimiento, 70%
- Minado tradicional de Bitcoin, 30%
Qué cambia de verdad
El límite entre minero de Bitcoin e infraestructura de IA se está borrando. El activo real ya no es el hardware de minado, sino la potencia eléctrica y los emplazamientos ya conectados a la red: exactamente lo que la IA no tiene, como hemos analizado al estudiar el cuello de botella energético. Hay un riesgo real: quien ate su negocio a pocos contratos con los grandes del cloud se vuelve vulnerable si el ciclo de inversión en IA frena.

Y mientras Bitcoin perdía un 17% en los primeros meses de 2026, una cesta de valores mineros ganaba más del 50%, según datos de TradingView: el mercado ya premia la nueva identidad del sector. La documentación de la emisión está disponible en los archivos de la SEC, y los planes de la compañía en el sitio para inversores de Nvidia. Para los mercados latinoamericanos, donde la minería de Bitcoin ha crecido como alternativa ante la inestabilidad monetaria, la reconversión hacia centros de datos de IA abre un debate sobre qué tipo de infraestructura digital conviene desarrollar a largo plazo.
