En 2024, quienes habían usado ciertas aplicaciones crypto a tiempo se encontraron con tokens que valían, en algunos casos, decenas de miles de euros. Gratis. Ese es el atractivo irresistible de los airdrops, y es la razón por la que, en cada nuevo ciclo, miles de personas intentan descubrir en qué proyectos apostar antes de que distribuyan su moneda. El 2026 no es la excepción, y algunos nombres importantes aún no han llegado.
Eso sí, el juego ha cambiado. Quien se mueve con las reglas de hace dos años hoy pierde el tiempo. En esta guía vemos cuáles son los airdrops más esperados del momento, con un principio que nos distingue: separar siempre lo confirmado de lo que es pura especulación, sin prometerle ganancias fáciles a nadie.
Antes de todo: cómo ha cambiado el juego
Concretamente, hay algo que entender desde el principio, porque es la clave de todo lo demás. Hasta hace poco, para conseguir un airdrop bastaba con realizar muchas acciones mecánicas, aunque fueran inútiles, para inflar el propio perfil. Hoy eso ya no funciona. Los proyectos han aprendido a identificar y excluir ese comportamiento, al que llaman “farming”, y a recompensar en cambio el uso genuino y prolongado en el tiempo.
Traducido al lenguaje práctico: la estrategia ganadora no es abrir cien carteras y hacer mil micro-operaciones, sino usar de forma auténtica y constante unos pocos proyectos de calidad en los que realmente crees. La calidad y la continuidad ganan a la cantidad. Quien dispersa actividad falsa suele ser excluido, mientras que quien usa un protocolo con regularidad, quizás aportando liquidez o participando en la gobernanza, es recompensado. Es un cambio sano, que premia a los usuarios reales.

Los nombres más esperados de 2026
Veamos ahora los proyectos en los que la comunidad tiene la vista puesta. Para cada uno indicamos su estado real, porque la diferencia entre un token confirmado y uno apenas esperado lo es todo.
Los airdrops esperados y su estado real
Confirmado o especulativo: la distinción que importa. Actualizado en agosto de 2026
- Backpack (el más concreto): distribución a la comunidad confirmada, con una parte del token reservada a usuarios activos y un programa de puntos activo.
- OpenSea (token confirmado): el token SEA es oficial, pero el lanzamiento se ha retrasado varias veces y no hay una fecha concreta.
- LayerZero (especulativo): token muy esperado pero no confirmado. Se puede clasificar usando las aplicaciones que conectan distintas blockchains.
- Base y Polymarket (dirección confirmada): ambos han señalado la intención de lanzar un token, pero las reglas para participar todavía no son públicas.
El caso más sólido es Backpack, un ecosistema que incluye una cartera, un exchange regulado y una colección de NFT: la distribución a la comunidad está confirmada y ya hay un programa de puntos activo en el que participar. Luego está OpenSea, el gigante de los NFT, cuyo token SEA es oficial pero sigue posponiéndose por las difíciles condiciones del mercado: la certeza existe, la fecha no.
En el frente más especulativo, LayerZero sigue siendo la oportunidad más vigilada: es una infraestructura que conecta distintas blockchains entre sí, y muchos esperan que tarde o temprano recompense a quienes han usado las aplicaciones construidas sobre ella, aunque oficialmente nada está confirmado. Por último, Base, la red de Coinbase, y Polymarket, la plataforma de predicciones, han señalado la dirección de un token futuro, pero sin explicar todavía cómo clasificarse.
Un capítulo aparte: Hyperliquid
Merece mención especial Hyperliquid, que en noviembre de 2024 realizó uno de los airdrops más grandes de la historia, distribuyendo cerca del 31% de su moneda entre sus usuarios. Quienes lo usaban fueron recompensados generosamente. Ahora la atención se centra en una posible segunda temporada de recompensas, una oportunidad para quienes se quedaron fuera de la primera.
Si quieres entender qué es y cómo funciona la plataforma antes de considerarla, lo explicamos en profundidad en nuestra guía dedicada a Hyperliquid, donde también detallamos los riesgos reales de su uso, que siguen siendo válidos independientemente de cualquier airdrop. La regla es siempre la misma: no se usa un producto de alto riesgo solo para perseguir un premio incierto.
Cómo clasificarte, en la práctica
Vamos a lo concreto. Más allá del proyecto individual, hay comportamientos que realmente aumentan las probabilidades de ser recompensado, y son los mismos para casi todos los airdrops modernos. El primer paso es tener una cartera no custodial, es decir, controlada únicamente por ti, como las que explicamos en nuestra guía de custodia.
A partir de ahí, las acciones que los proyectos más valoran son el uso real y continuado: probar las redes de prueba, que son gratuitas y de bajo riesgo; aportar liquidez a los protocolos y mantenerla en el tiempo; participar en la gobernanza votando; y usar las aplicaciones con regularidad en lugar de en una sola ráfaga puntual. La palabra clave es autenticidad: compórtate como un usuario real interesado en el proyecto, no como un cazador de recompensas, porque es exactamente al usuario real a quien los proyectos quieren recompensar.
La advertencia que vale más que todo
Y aquí viene la parte que ninguna guía “atrapa-tokens” te dirá jamás, pero que nosotros dejamos clara. Primero: participar no garantiza nada. La gran mayoría de los proyectos no confirma un airdrop antes de que ocurra, y podrías usar una plataforma durante meses sin recibir nada. Moverte únicamente por el airdrop, poniendo en riesgo capital real, es una apuesta, no una inversión.
Segundo, y más grave: los airdrops esperados son el anzuelo favorito de los estafadores. Cada vez que un proyecto famoso como estos está en el centro de la atención, aparecen sitios falsos y anuncios falsos que prometen “reclamar” el token por anticipado, con el único objetivo de vaciar tu cartera cuando conectas el wallet y firmas. La regla es absoluta: no existen claims anticipados, nunca se paga para recibir, y solo se confía en los canales oficiales del proyecto. Si alguien te ofrece el token antes del lanzamiento oficial, es una estafa, sin excepciones.
Las tres reglas de seguridad
No las rompas nunca, por ningún airdrop
- Nunca la frase semilla: ningún airdrop real pide tus palabras de recuperación. Nunca, por ningún motivo.
- Nunca pagar por adelantado: si te piden dinero para “desbloquear” un airdrop, es una estafa al 100%.
- Solo fuentes oficiales y cartera secundaria: verifica en los canales del proyecto y usa una cartera separada con pocos fondos para las actividades de riesgo.
La lectura más amplia
Los airdrops siguen siendo una de las ideas más atractivas del mundo crypto: recompensar a quien usa y apoya un proyecto desde sus inicios, distribuyendo valor a la comunidad en lugar de concentrarlo solo en quienes tienen grandes capitales. Y los nombres que se esperan para 2026 son de primer nivel, suficientes para justificar la atención de quienes siguen el sector.
Pero la forma correcta de verlos no es “cómo consigo dinero gratis”, sino “qué proyectos me interesan de verdad y usaría de todas formas”. Si llega un airdrop, es un bonus bienvenido sobre una actividad que habrías hecho igualmente. Si lo persigues a toda costa, arriesgas perder tiempo, capital y atención, y acabar en manos de estafadores. La caza inteligente de airdrops se parece más a la paciencia del jardinero que a las prisas del buscador de oro: usas bien los proyectos correctos, con constancia, y dejas que la recompensa llegue si tiene que llegar. Quien quiera entender las bases puede empezar con nuestra guía sobre cómo funciona una blockchain.



