Una fábrica en Guangdong ensambla un robot humanoide cada 30 minutos. Tesla, en un año completo, entregó apenas 10.000 unidades. Según datos del sector, China controló cerca del 90% de los robots humanoides vendidos en el mundo durante 2025. Occidente, por ahora, sigue de lejos.
2026: el año en que los humanoides dejan de ser prototipos
Ya no es ciencia ficción. Es una categoría de producto. Según la International Federation of Robotics, las entregas globales superaron las 13.000 unidades en 2025 y el ritmo no para. Los modelos vision-language-action son cada vez más capaces, los actuadores más baratos, y las empresas tienen hambre de mano de obra. Jensen Huang lo llamó el momento ChatGPT de la Physical AI: los robots ya no ejecutan tareas preprogramadas, comprenden el contexto y se adaptan. Algo que ya vimos con Figure y Digit trabajando en BMW y Toyota.
¿Quién gana la carrera de los robots humanoides?
Depende de cómo se mida. En volumen, China gana sin discusión. Unitree fue la primera vendedora mundial en 2025 con 5.500 unidades, según datos del sector, y Agibot quedó segunda con 5.168. Juntas representan la mayor parte del mercado global. En sofisticación de IA y valoraciones, en cambio, Estados Unidos mantiene la delantera, con Figure, Tesla y 1X.
El propio Elon Musk lo reconoció en un post en X: China es extraordinaria en IA y en manufactura, y será la competencia más dura. Su posición puede seguirse directamente en → los posts recientes de @elonmusk en X.
La ventaja real de China no es el software, es la cadena de componentes
Aquí se decide todo. Construir un Tesla Optimus Gen 2 sin proveedores chinos costaría aproximadamente el triple: la lista de materiales pasaría de unos 46.000 a 131.000 dólares, según estimaciones de Morgan Stanley. No es una cuestión de coste laboral, sino de profundidad del ecosistema. Actuadores, sensores, reductores: China los produce en casa, a precios que Occidente no puede igualar.

Es el mismo nudo que ya vimos en el hardware de IA, donde el cuello de botella no son las GPU sino los componentes. Y detrás hay una carrera de patentes: según Morgan Stanley, China registró 7.705 patentes en robótica en cinco años, cinco veces más que Estados Unidos.
También hay quien financia la carrera desde el lado de los chips y la robótica, como muestran los 40.000 millones de Nvidia en equity de IA, con Isaac y GR00T como plataforma. Para el panorama completo, es útil nuestra sección sobre inteligencia artificial y el análisis de la fortaleza china en modelos, ilustrada con DeepSeek.
Dónde trabajan ya, y el debate sobre el empleo
En la práctica, no son demos de feria. Figure 03 está desplegado en la planta BMW de Spartanburg: según datos de la compañía, la flota contribuyó a ensamblar más de 30.000 vehículos en once meses, con una tasa de éxito del 99% y un coste de unos 25 dólares por hora-robot. Digit de Agility trabaja en los almacenes de Amazon, y 1X NEO superó los 10.000 pedidos anticipados para uso doméstico.
El robot generalista de 20.000 dólares promete reemplazar la lavadora, la aspiradora y el lavavajillas de una vez. Ahí se abre el debate real sobre el empleo humano, que abordamos en el artículo sobre IA y trabajo para autónomos y pymes. La frontera tecnológica avanza en varios frentes, desde la robótica hasta la longevidad y la IA para la salud. La referencia sectorial es la International Federation of Robotics.

Hay un detalle que modera el entusiasmo. El 1X NEO, en su lanzamiento, no es realmente autónomo: para las tareas que no sabe gestionar, un operador humano lo supervisa de forma remota, y cada sesión se convierte en datos de entrenamiento. Tesla, por su parte, paró la producción del Model S y el Model X en enero para liberar espacio a la línea Optimus Gen 3 en Fremont.
Musk habla de 10 millones de unidades al año. La realidad de 2026 se mide en decenas de miles. Entre la promesa y la verdadera autonomía sigue habiendo una persona detrás de una pantalla. Por ahora, el robot camina solo, mientras que todavía no piensa solo.
