Está apareciendo en línea un nuevo tipo de comprador, y no es humano. Los agentes de inteligencia artificial han empezado a comprarse datos, servicios y potencia de cálculo entre sí, a velocidad de máquina. NEAR se postula como la caja de ese mercado y se rebautiza como la "moneda de los agentes".
Junio trajo la actualización de red más ambiciosa de su historia. El dynamic resharding permite a la red añadir capacidad por sí sola, hasta más de 70 shards, cuando crece el tráfico, sin votaciones de gobernanza ni coordinación manual de validadores, con un rendimiento que NEAR dice superior al de Visa. La misma actualización añade la firma post-cuántica, con rotación de claves en una sola transacción.
Debajo hay una tesis clara. NEAR Intents deja que un agente declare el resultado que quiere y encarga a los solvers encontrar el mejor camino entre cadenas, sin bridges: más de 20.000 millones de dólares de volumen acumulado, y un fee switch que recompra NEAR con las comisiones. El Halving Upgrade de finales de 2025 redujo a la mitad la inflación máxima, del 5% al 2,5%.
Pero conviene mantener la cabeza fría. El token ya ha corrido y ha devuelto mucho: tras el salto de mayo, el 7 de junio Arthur Hayes liquidó toda su posición y el precio cayó, señal de cuánto se mueve NEAR aún por el sentimiento. El verdadero nudo es que la economía de agentes que justificaría 70 shards no existe todavía a esa escala. Es una tesis, no un resultado.
Este artículo es solo informativo y no constituye asesoramiento financiero.
