Comprar casa usando Bitcoin como garantía, sin venderlos. En Estados Unidos ya no es una idea teórica.
La primera hipoteca respaldada por Bitcoin como colateral y avalada por Fannie Mae ha sido concedida, y desde este verano el producto se extiende a todo el territorio nacional. Es un paso que introduce las criptomonedas en el núcleo del sistema de crédito hipotecario estadounidense, con implicaciones directas para el mercado LATAM que observa este modelo.
Qué ocurrió exactamente
Better, plataforma de hipotecas cotizada en el Nasdaq, y Coinbase han financiado lo que describen como la primera hipoteca conforme avalada por Fannie Mae que utiliza Bitcoin como colateral. Los primeros beneficiarios son una joven pareja de Ann Arbor, Míchigan, que usó sus bitcoin para comprar su primera vivienda sin liquidarlos.
El producto, que por ahora admite Bitcoin y la stablecoin USDC, estará disponible para los prestatarios elegibles en todos los Estados Unidos antes del verano. Para el CEO de Better, Vishal Garg, se trata de haber construido los carriles que permiten comprometer cualquier activo tokenizado en América para ayudar a alguien a comprar una vivienda.
Un colchón de garantía de 2,5 veces
En el ejemplo de Better, para cubrir un anticipo de 100.000 $ se comprometen 250.000 $ en Bitcoin. Fuente: Better, 2026
Cómo funciona realmente
El mecanismo es más sofisticado de lo que parece. El prestatario recibe una hipoteca conforme normal avalada por Fannie Mae, y junto a esta, un segundo préstamo garantizado por las criptomonedas, destinado a cubrir el pago inicial. Según el esquema publicado por Better, un anticipo de 100.000 dólares se cubre comprometiendo 250.000 dólares en Bitcoin, con una segunda carga sobre la vivienda.
La ventaja es doble: se mantiene la exposición al Bitcoin y se evita una venta sujeta a tributación. Las fluctuaciones normales del mercado no activan llamadas de margen ni liquidaciones repentinas, aunque las criptomonedas comprometidas pueden ser liquidadas tras 60 días de morosidad. La custodia, el cumplimiento normativo y la infraestructura los provee Coinbase, que actúa como intermediario central del producto.
El motor real: un cambio de reglas de la FHFA
Nada de esto sería posible sin un giro regulatorio de fondo. En junio de 2025, el director de la FHFA, Bill Pulte, ordenó a Fannie Mae y Freddie Mac considerar las criptomonedas como activos de reserva sin necesidad de convertirlas a dólares, revirtiendo el bloqueo vigente desde 2022. Esta medida forma parte de la agenda que busca convertir a Estados Unidos en el centro de la economía cripto global.
Pero hay una cláusula que pesa: solo cuentan las criptomonedas custodiadas en un exchange centralizado regulado en EE.UU. Bitcoin en autocustodia, activos en staking y posiciones en DeFi quedan excluidos. Para los usuarios latinoamericanos acostumbrados a wallets propias, esto es un límite real.
El reverso: lee las cláusulas antes de firmar
Aquí el hito muestra sus grietas. La primera es una paradoja cultural: para usar bitcoin como garantía hay que tenerlos en Coinbase, un exchange centralizado, exactamente lo contrario del principio “not your keys, not your coins” sobre el que nació esta tecnología.
La segunda es sistémica: usar un colateral tan volátil en el crédito hipotecario plantea preguntas serias si el modelo escala, algo que la volatilidad registrada estos meses recuerda con claridad. La tercera es de posicionamiento: es un instrumento pensado para quienes ya acumulan riqueza en criptomonedas, no una solución a la crisis de accesibilidad a la vivienda contra la que se presenta públicamente. En LATAM, donde la adopción cripto nació precisamente como respuesta a la falta de acceso financiero, el contraste resulta aún más visible.
Sigue siendo un precedente importante. Las criptomonedas entran en uno de los pilares de las finanzas tradicionales, y la prueba real será el despliegue nacional previsto para este verano. Los detalles pueden verificarse en los sitios oficiales de la FHFA y de Fannie Mae.
