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Bitcoin y Dogecoin para buses, peajes y parking: la patente italiana de pagos crypto

Una empresa italiana ha patentado un sistema para pagar en Bitcoin y Dogecoin billetes, peajes y estacionamientos, sin bancos ni intermediarios. Es tecnología…

7 min read Cómo trabajamos

¿Y si algún día pudiéramos pagar el billete del autobús, el peaje de la autopista o el estacionamiento directamente en Bitcoin, o incluso en Dogecoin, la criptomoneda nacida como una broma? Ya no es solo una hipótesis de entusiastas: una empresa italiana acaba de obtener una patente oficial para un sistema que hace esto técnicamente posible. Es una de esas noticias que merece atención, porque marca un intento concreto de llevar las criptomonedas fuera del mundo financiero y dentro de la vida cotidiana.

La historia llega desde la Toscana, de una empresa especializada en sistemas de boletería electrónica para el transporte público, y tiene un sabor particularmente “Made in Italy”. Antes de dejarnos llevar por el entusiasmo, sin embargo, es necesaria una aclaración que haremos con claridad: tener una patente no significa que mañana se podrá subir al autobús y pagar en criptomoneda. Veamos entonces qué se ha inventado realmente, cómo funciona y cuáles son las perspectivas reales.

Qué se ha patentado

Vamos a los hechos. Una empresa italiana con sede cerca de Florencia, especializada durante décadas en sistemas de boletería para autobuses y transporte público, obtuvo del Ministerio de Empresas e Industria italiano una patente para una tecnología que permite pagar en criptomoneda una amplia gama de servicios relacionados con la movilidad: billetes y abonos de transporte público, peajes de autopistas, estacionamientos e incluso accesos a zonas de tráfico restringido en las ciudades.

WO2025233853A1 - Purchasing and payment methods and techniques based on blockchain technology - Google Patents
A system for purchasing travel documents and for paying tolls and/or parking fees is based on the use of Blockchain technology. It comprises a VTS Server (10), a Blockchain Server Node (15) synchronized with a Blockchain network (100) and a plurality of Smartphone user devices (20(i)). An application (APP(i), APPAuto(i)) for managing purchases towards at least one Transport company or Operator (40(j), 50(k)) is present on every Smartphone user device (20(i)). The Smartphone user device (20(i)) is provided with a first public address (addAPP(i), addAPPAuto(i)) and said Transport company or Operator (40(j), 50(k)) is provided with a second public address (add40(j), addAPPAuto(k)). The Blockchain Server Node (15) is connected to the Blockchain (100) by means of a connection (30) in Peer to Peer mode, P2P, and locally saves and stores (15w) a copy (BC) of the Blockchain (100), the first public addresses (addAPP(i), addAPPAuto(i)) associated with each user and the private keys (KEYpr(i)) of the users. The VTS Server (10) creates the public addresses (addAPP(i), addAPPAuto(i)) for each application (APP(i), APPAuto(i))) associated with a user, calculates the current balance of the user of the Smartphone (20(i)) and, in the event of sufficient value, creates and delivers, to the application (APP(i), APPAuto(i)), a pass or Token which allows the use of the Transport network and which generates a transaction (TE) on the Blockchain (100), in which the VTS Server (10) authorizes the transaction by means of the user private key (KEYpr(i)) saved (15w) in the Blockchain Server Node (15). The transaction (TE) transfers the content, or part of it, from a first wallet (20w(i)) belonging to the Smartphone user (20(i)) and associated with a first public address (addAPP(i), addAPPAuto(i))) to a second wallet (40w(j)) belonging to the Transport company or Operator (40(j), 50(k)) and associated with a second public address (add40(j), add50(k)).

Lo más interesante es que no se trata de un simple gimmick publicitario, del clásico botón “pagar en crypto” pegado encima de un sistema de pago normal. Aquí estamos ante una invención técnica genuina, desarrollada por dos ingenieros de la empresa y protegida no solo en Italia sino también a nivel internacional. La patente fue concedida a comienzos del verano, tras una solicitud presentada más de dos años antes, señal de un trabajo de desarrollo nada improvisado.

AEP Ticketing Solutions Sistemi ed apparati per la bigliettazione elettronica
Progettazione e produzione di sistemi ed apparati per la bigliettazione elettronica per il trasporto pubblico - Our Prority Your Mobility

Cómo funciona el sistema

Concretamente, el mecanismo es ingenioso porque elimina los intermediarios. A diferencia de cuando pagamos con tarjeta de crédito, donde intervienen bancos y redes de pago que retienen comisiones, este sistema conecta directamente el monedero digital del usuario con el de la empresa de transporte. En la práctica, tanto el pasajero como la empresa tienen su propia “dirección” en la blockchain, y cuando se compra un billete se genera una transacción que transfiere el importe directamente de uno al otro, sin pasos intermedios.

Desde el punto de vista técnico, el sistema se sustenta en tres componentes que se comunican entre sí: un servidor que gestiona la boletería, un nodo conectado directamente a una blockchain pública como la de Bitcoin o Dogecoin, y una aplicación en el teléfono inteligente del usuario. Los usos previstos son concretos y variados: desde el billete del autobús, validable con un simple gesto vía Bluetooth, hasta un auténtico “telepase en divisa digital” para los peajes, con una aplicación que reconoce la matrícula del vehículo en las cabinas. Un elemento nada menor es que esta tecnología se integra en una infraestructura de boletería ya utilizada por varias empresas de transporte italianas, lo que la hace potencialmente más fácil de adoptar respecto a un sistema construido desde cero.

Crypto en la movilidad: la patente italiana

Qué contempla. Fuente: ANSA, AEP, 2026

  • Qué: una patente para pagar en criptomoneda billetes, abonos, peajes, estacionamientos y accesos a zonas de tráfico restringido.
  • Cómo: pago directo desde el wallet del usuario al de la empresa, sin bancos ni intermediarios.
  • Atención: es una tecnología patentada, no un servicio ya activo. Ninguna empresa de transporte la ha lanzado todavía al público.

Por qué esta noticia es importante

Más allá de la curiosidad, esta noticia tiene un valor especial para quienes siguen el mundo de las criptomonedas, porque representa uno de los raros casos en que la tecnología crypto se vincula a una infraestructura concreta y cotidiana, en lugar del habitual ámbito del trading, las inversiones o la custodia de activos. La pregunta implícita y fascinante es: ¿pueden las criptomonedas salir de los exchanges, donde hoy se compran y venden principalmente, y entrar en un uso práctico como pagar un medio de transporte?

La adopción real es el tema que verdaderamente importa para el futuro de esta tecnología. Una criptomoneda que sirve solo para especular sigue siendo un fenómeno financiero de nicho; una que se puede usar para pagar servicios cotidianos se convierte, potencialmente, en una moneda de pleno derecho. Iniciativas como esta, que llevan el tema a la movilidad urbana, se suman a otras señales del creciente interés del mundo tradicional por estas tecnologías, como cuando contamos la entrada de la blockchain en la formación del sector inmobiliario. Son piezas de una normalización lenta pero constante.

Los obstáculos pendientes: por qué aún no es una realidad

Aquí llega el punto de realismo, imprescindible para no generar expectativas equivocadas. Como se anticipó, el hecho de que esta tecnología exista y esté patentada no significa que ya sea utilizable. Por el momento, ninguna empresa de transporte italiana ha activado este sistema para sus pasajeros. Existe una distancia, con frecuencia considerable, entre la invención de una tecnología y su adopción concreta a gran escala.

Los retos por resolver no son pocos. El primero, y más evidente, es la volatilidad: el valor de criptomonedas como Bitcoin y sobre todo Dogecoin puede oscilar de forma pronunciada, lo que plantea un problema práctico para un micropago como el de un billete de autobús. ¿Quién asume el riesgo si, entre el momento del pago y el del cobro, el valor cambia? A eso se suman el marco fiscal y regulatorio, siempre delicado cuando se habla de criptomonedas, y la adopción por parte de los usuarios: ¿cuántos pasajeros estarían hoy preparados para pagar el autobús en Bitcoin? Son preguntas abiertas cuya respuesta determinará si esta invención quedará como una patente en papel o se convertirá en un servicio real. Para entender mejor las bases, puede consultarse nuestra guía sobre qué son las criptomonedas.

La lectura más amplia

Más allá de su resultado práctico, esta patente italiana revela algo significativo sobre el momento que estamos viviendo. Muestra cómo la idea de usar criptomonedas para pagos cotidianos está saliendo de los círculos de entusiastas para entrar en los laboratorios de investigación y desarrollo de empresas reales, que invierten tiempo y recursos en construir soluciones concretas. Que una empresa italiana especializada en un sector tan tradicional como la venta de billetes de transporte decida patentar una tecnología de este tipo es una señal de cómo estas ideas están echando raíces incluso en ámbitos inesperados.

Para el observador, la lección es doble. Por un lado, hace falta entusiasmo medido: una patente es un punto de partida, no de llegada, y el camino hacia un uso real aún es largo y está lleno de obstáculos concretos, desde la volatilidad hasta la regulación. Por otro lado, conviene captar la señal de fondo: la búsqueda de aplicaciones prácticas y cotidianas para las criptomonedas está viva y activa, también en Italia, también en sectores alejados de las finanzas. Y es precisamente de iniciativas como esta, a menudo silenciosas y poco llamativas, de donde podría nacer algún día la adopción masiva de la que tanto se habla. El camino para pagar el autobús en Bitcoin es todavía largo, pero alguien, en Italia, acaba de empezar a trazarlo.

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