La Guardia di Finanza de Piacenza, durante una operación llevada a cabo en las últimas semanas, descubrió una evasión fiscal de alrededor de medio millón de euros vinculada al mundo de las criptodivisas.
La investigación se había iniciado a raíz de las sospechas vinculadas a la actividad minera de un comerciante, que siempre había guardado silencio sobre los beneficios del funcionamiento de un potente ordenador, encendido día y noche, que creaba moneda virtual. Los militares de Piacenza, apoyados por un departamento especial de Roma, experto en delitos tecnológicos, sacaron a la luz cuentas digitales que contenían Bitcoin y Ethereum y que nunca habían sido declaradas al fisco.
El equipo incautado
La operación policial llevó al descubrimiento de un almacén de la empresa que había sido reutilizado como plataforma de minería y equipado con un ordenador especialmente montado para trabajar, sin parar, en la generación de criptomonedas. Junto al rig había numerosas tarjetas gráficas de alto rendimiento, componentes habituales en los salones recreativos y que normalmente se utilizan para reproducir gráficos avanzados en su máxima expresión, pero que, en este caso, tenían la misión de aumentar exponencialmente la capacidad de cálculo de la máquina, para que fuera capaz de operar en la blockchain.
Se identificaron varios monederos digitales. No se reveló su valor económico, pero il Resto del Carlino lo calificó de importante. Todo fue inmediatamente puesto bajo incautación.
Investigación de Finanza
La Guardia di Finanza utilizó un software de última generación para analizar la blockchain y reconstruir los movimientos de dinero vinculados a los propietarios de seis monederos electrónicos, residentes en Emilia-Romaña, Lacio, Las Marcas y Sicilia. La atribución cierta, gracias al registro de las transacciones, puso a las fuerzas de seguridad sobre la pista de inversores que no habían declarado sus operaciones.
El grupo operaba habitualmente en intercambios, especialmente de criptodivisas de alto valor como Bitcoin y Ethereum. Por supuesto, esto no tiene nada de ilegal. A los seis se les acusa de incumplir las normas fiscales. De hecho, ninguno de los implicados había indicado en su declaración de la renta la posesión de criptodivisas mantenidas en el extranjero. La normativa de control fiscal vigente en nuestro país, sin embargo, les obliga a hacerlo. Además, ni siquiera se habían declarado las plusvalías obtenidas por la reventa de las criptodivisas minadas. Hay que pagar el impuesto sustitutivo sobre dichas ganancias.
Una sanción ejemplar
El importe total de los impuestos impagados asciende a unos 500.000 euros, que los evasores tendrán que devolver íntegramente. A esta cifra se sumarán después todas las sanciones administrativas previstas por la ley.
Economía digital y evasión fiscal
La Guardia di Finanza también está activa en la lucha contra la evasión fiscal en el sector de la economía digital, cada vez más importante. Este campo también está creciendo en nuestro país, como demuestra, por ejemplo, la posesión de casi 100 millones de ETFs de Bitcoin por parte del mayor grupo bancario de Italia, Intesa Sanpaolo, y las fuerzas de seguridad se han equipado para contrarrestar a los malintencionados también en este campo.
Las nuevas tecnologías pueden ser engañosas, dando la idea de un anonimato que en realidad no existe, ya que las transacciones registradas en la blockchain, por definición, pueden ser reconstruidas y rastreadas hasta los autores.
