En 2025, el país que más usa las criptomonedas en el mundo no son los Estados Unidos. Es India.
Y antes de llegar a América, en los primeros puestos aparecen Pakistán y Vietnam. La geografía de las crypto no es la que imaginas.
La clasificación que sorprende
El dato proviene del índice anual de Chainalysis, que cruza información on-chain y off-chain de 151 países, ponderándola por población y poder adquisitivo. No cuenta el volumen absoluto, sino cuánto usan realmente las crypto las personas comunes.
Los primeros diez son India, Estados Unidos, Pakistán, Vietnam, Brasil, Nigeria, Indonesia, Ucrania, Filipinas y Rusia. India lidera por tercer año consecutivo, encabezando todas las subcategorías según el informe de Chainalysis. Y siete de esos diez países son economías emergentes.
De dónde provienen los 10 primeros países
Cuota de los 10 países líderes del índice por región de origen. Fuente: Chainalysis, 2025
- APAC (Asia-Pacífico): 50%
- Europa del Este: 20%
- Otras regiones: 30%
Por qué ocurre precisamente allí
La respuesta desmonta un lugar común. En esos países las crypto no son una apuesta especulativa, sino una herramienta de supervivencia financiera.
Los motores son concretos: protección contra la inflación, remesas y poblaciones sin acceso bancario, sumados a una penetración del smartphone mucho mayor que la de las cuentas corrientes. En América Latina los stablecoins representan ya más del 90% de la actividad según Chainalysis, utilizados para proteger los ahorros de la devaluación. El mismo mecanismo convierte las remesas vía stablecoin en una opción casi gratuita.
En Nigeria, una devaluación de la moneda registrada en marzo de 2025 disparó la actividad on-chain. Más del 8% del valor circula en transacciones por debajo de los 10.000 dólares, señal de un uso cotidiano, menudo y real. La misma lógica explica por qué cada vez más freelancers y pequeñas empresas eligen cobrar en stablecoins. En Argentina y Venezuela, contextos con inflación crónica, el fenómeno tiene décadas de raíces: las crypto llegaron antes que los bancos digitales.
Quién crece más rápido
El centro de gravedad se desplaza hacia el Sur global. En los doce meses hasta junio de 2025, Asia-Pacífico lideró el crecimiento, según los datos de Chainalysis.
Las crypto crecen más rápido en el Sur global
Crecimiento anual del valor on-chain recibido, 12 meses hasta junio de 2025. Fuente: Chainalysis, 2025
Según Chainalysis, el volumen on-chain de la región APAC pasó de 1,4 a 2,36 billones de dólares en un solo año. América Latina y África subsahariana siguen de cerca, con crecimientos de entre el 50% y el 63%. Para América Latina, estas cifras no son abstractas: representan millones de familias que mueven dinero entre México, Colombia, El Salvador y sus diásporas en Estados Unidos o Europa.
El doble motor de la adopción
En la práctica, cuidado, sin embargo, con leer la clasificación como una rendición de Occidente. Las crypto hoy avanzan sobre dos motores bien distintos.
En los países emergentes domina el uso popular por necesidad. En los países ricos domina el institucional: ETF, activos tokenizados, infraestructura regulada. Por volumen absoluto, Europa y Norteamérica siguen al frente, con aproximadamente 2,6 y 2,2 billones de dólares recibidos respectivamente, de acuerdo con Chainalysis.
Si se ajusta por población, el mapa vuelve a cambiar. Europa del Este encabeza la tabla: Ucrania, Moldavia y Georgia, donde la desconfianza en los bancos y la competencia técnica impulsan el uso cotidiano. Son economías pequeñas con una historia reciente de inestabilidad monetaria que explica por sí sola el fenómeno.
Europa y su papel regulatorio
El viejo continente crece un 42% y juega un partido diferente, construido sobre reglas. El reglamento MiCA está rediseñando el mercado europeo y ha abierto la puerta a los stablecoins en euros autorizados. Para España y los países latinoamericanos que miran a Europa como referente regulatorio, MiCA representa una señal sobre hacia dónde se dirige el sector: más regulado, más institucional, pero también más accesible para los usuarios.
El mapa, al final, cuenta una sola historia. Las crypto se dividen en dos mundos: en el Sur del planeta son infraestructura para vivir, en Occidente son una clase de activo. La pregunta de 2026 es si esos dos mundos convergerán, mientras las reglas y los stablecoins construyen los raíles comunes. El “dólar digital” que la gente usa de verdad hoy no es una moneda de banco central, sino un stablecoin en Lagos o en São Paulo, guardado en un teléfono, muchas veces en autocustodia. Los datos completos están en el informe de Chainalysis, mientras que el marco sobre remesas e inclusión financiera corresponde al Banco Mundial.
