La aparición de una stablecoin bancaria en euros representa un importante paso estructural hacia la madurez del mercado europeo de criptomonedas. Por este motivo, numerosos actores están sentando las bases para lanzar un producto de este tipo. Hace unos días escribíamos sobre la iniciativa de Bancomat, mientras que hoy hablamos de un activo totalmente similar propuesto por un consorcio de bancos del viejo continente, entre los que se encuentran dos importantes italianos.
Para los inversores de nuestro país, se trata de una esperada señal de integración entre las finanzas tradicionales y blockchain, que podría impulsar la inversión en productos de este tipo.
El contexto detrás de la decisión de lanzar una moneda estable europea
Un consorcio de diez grandes bancos europeos, entre ellos los italianos Banca Sella y UniCredit, anunció a finales del año pasado el lanzamiento de una stablecoin vinculada al euro. La noticia llegó en un buen momento para este tipo de activos, ya que el mercado mundial de stablecoins ronda los 300.000 millones de dólares. De ellas, el 98% están vinculadas al dólar. Esto pone de manifiesto la existencia de una brecha estructural concreta, que no fomenta la inversión desde Europa.
En un contexto europeo en el que se insiste constantemente en la necesidad de una mayor atención regulatoria, así como en la rápida y plena implementación de la regulación MiCA, la iniciativa habla directamente a los inversores italianos en busca de instrumentos digitales conformes, menos expuestos a la volatilidad típica del mercado de criptomonedas. Es esto, de hecho, lo que ahuyenta a los inversores y limita la adopción y difusión de los métodos de pago basados en blockchain.
¿Puede una moneda estable respaldada por bancos en euros cambiar el panorama en Europa?
Qivalis, la nueva stablecoin en euros que se espera que debute en el segundo semestre de 2026, será emitida por bancos tradicionales y cumplirá plenamente la normativa dictada por Bruselas. Esto es indispensable si se quiere reforzar la confianza institucional y reducir el riesgo. Si queremos cambiar el escenario y estimular la adopción de activos vinculados a la economía digital, tenemos que encontrar la manera de delinear productos que se mantengan dentro del perímetro regulatorio.
El punto fuerte de las stablecoins es que están vinculadas a activos estables, normalmente monedas fiduciarias, con reservas 1:1 como garantía. Esta peculiaridad las hace más fiables que una criptodivisa típica y es la razón por la que están encontrando un uso tan extendido hoy en día, en todo el mundo (Corea del Sur, no en vano, está experimentando un auténtico boom de inversiones en estos productos). Al tratarse de una herramienta privilegiada para tender puentes entre las finanzas tradicionales y las descentralizadas, tiene sentido dedicar esfuerzos a la creación de un consorcio estable de este tipo, para hacer avanzar el sistema financiero europeo, todavía muy anclado en los mecanismos tradicionales.
No todo el mundo está convencido de que Qivalis vaya a lograr su objetivo
Los detractores de Qivalis, y de la adopción de una stablecoin vinculada al euro, dicen no estar convencidos precisamente por el contexto europeo específico. Dado que la emisión está prevista para el segundo semestre de 2026, sería necesario que los bancos adheridos se movilizaran para no dejar margen a posibles retrasos reglamentarios. De lo contrario, se pondría aún más en riesgo una adopción real ya amenazada por la posible escasa integración en los sistemas bancarios y los altos costes de transacción, en comparación con las soluciones existentes.
Si los volúmenes se mantuvieran por debajo de los 50-100 millones de euros al mes, durante los primeros trimestres de la emisión, el impacto en el cripto mercado sería limitado, según las primeras estimaciones. Para los inversores italianos, como para muchos europeos, la clave estará en la distinción entre medio de pago y activo de inversión. Aquellos que busquen lo primero podrían permanecer más tibios, mientras que los que deseen destinar parte de sus ahorros a lo segundo, o que aprecien la ambivalencia de un instrumento versátil, podrían sentirse atraídos por Qivalis, en el momento en que realmente se convierta en negociable.
