Nuevas normas, mayor transparencia y crecimiento de la adopción en la tercera economía de la Eurozona
Italia está entrando en una nueva fase en el desarrollo de su ecosistema crypto. Con la implementación progresiva del reglamento europeo MiCA (Markets in Crypto-Assets) y una serie de actualizaciones normativas nacionales, el país busca construir un marco regulatorio más claro para empresas, inversores y operadores del sector. Este proceso tiene especial relevancia para América Latina: muchos exchanges internacionales como Binance, OKX y Bitget que operan en la región ya están ajustando sus estructuras globales para cumplir con MiCA, lo que impacta directamente a usuarios de Argentina, México, Colombia y más allá.
En los últimos años las criptomonedas han ganado terreno en la economía italiana, pasando de fenómeno de nicho a componente cada vez más presente en las políticas financieras y tecnológicas. Las estimaciones indican que para finales de 2025 más de 3,6 millones de italianos poseerán activos digitales, señal de un mercado en rápida evolución.
CONSOB y las directrices europeas
Uno de los momentos más significativos para la regulación crypto en Italia llegó en 2026, cuando CONSOB —el equivalente italiano de la CNMV española o la CMF chilena— adoptó oficialmente las directrices elaboradas por la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA).
Estas indicaciones introducen un sistema más preciso para clasificar los diferentes tipos de tokens digitales. El objetivo es establecer cuándo un activo crypto debe considerarse un instrumento financiero regulado y cuándo entra en categorías distintas.
La clasificación abarca varios tipos de activos digitales, entre ellos:
- utility tokens utilizados para acceder a servicios digitales
- NFT y activos digitales coleccionables
- tokens híbridos con características tanto financieras como tecnológicas
Definir mejor estas categorías ayuda a reducir la incertidumbre normativa para las empresas y a reforzar la protección de los inversores en el mercado europeo — un modelo que reguladores de LATAM, como la CNV argentina o la CNBV mexicana, observan con atención.
Las principales novedades legislativas de 2025
En paralelo al alineamiento con MiCA, el gobierno italiano introdujo diversas medidas legislativas para fortalecer el sistema de cumplimiento normativo crypto.
Uno de los pasos más relevantes fue el Decreto Ley 95/2025, publicado a finales de junio, que prorrogó el plazo de registro de los Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (VASP) hasta el 30 de diciembre de 2025. La decisión otorgó a las empresas del sector más tiempo para adaptarse a los nuevos requisitos regulatorios.
En el primer trimestre de 2026 ya comienzan a verse los primeros efectos concretos de estas reformas. Varias empresas del sector fintech y crypto, especialmente en el norte de Italia, han reportado cambios en sus procedimientos operativos para adaptarse al nuevo marco normativo europeo. Algunas firmas declararon haber actualizado procesos de compliance, gestión de datos y modelos de incorporación de usuarios a partir del 13 de marzo de 2026, señal de que las nuevas reglas están entrando progresivamente en su fase de aplicación práctica en el mercado italiano de activos digitales.
Un sistema fiscal en evolución
El régimen fiscal de las criptomonedas en Italia también atraviesa una fase de revisión. A partir de 2026 el gobierno evaluó un posible aumento del impuesto sobre las ganancias de capital derivadas de activos digitales hasta el 33%, aunque en el debate político sigue abierta la posibilidad de mantener la tasa en el 26%. Al mismo tiempo, se eliminó el umbral de exención anterior para ganancias inferiores a 2.000 euros, marcando un giro hacia una tributación más estructurada del sector. A modo de comparación, en Argentina las ganancias por criptomonedas tributan bajo el impuesto a las Ganancias, mientras que en España se aplica el IRPF con tasas de entre el 19% y el 28% sobre las plusvalías. En general, la normativa italiana considera gravables diversas actividades relacionadas con las criptomonedas, entre ellas:
- conversión de crypto en moneda fiat
- uso de activos digitales para pagar bienes o servicios
- recepción de criptomonedas como forma de pago
Otras actividades, como staking, minería o airdrops, permanecen en algunos casos en una zona normativa menos definida y podrían ser objeto de aclaraciones futuras.

Licencias y requisitos para las empresas crypto
El nuevo marco regulatorio exige a las empresas del sector cumplir tanto las normas europeas MiCA como los procedimientos nacionales. Las firmas que operan en el mercado de activos digitales deben obtener autorizaciones específicas y registrarse ante los organismos de supervisión italianos.
En particular, las plataformas deben registrarse ante el OAM (Organismo Agentes y Mediadores) para cumplir con las normas antilavado de dinero. Este paso es fundamental para monitorear las actividades del sector y reducir los riesgos asociados al fraude y la criminalidad financiera. A nivel internacional, las estrategias de regulación de criptomonedas varían significativamente: en México, el marco de las Fintech y la Ley Fintech regulan parcialmente los activos virtuales; en Argentina, el banco central mantiene restricciones sobre divisas digitales; en Venezuela y El Salvador, Bitcoin ocupa un lugar diferente dentro del sistema económico nacional.
Europa, e Italia con ella, apuesta en cambio por construir un sistema más preventivo y estructurado a través de MiCA. La idea es crear un mercado digital regulado desde el principio, capaz de fomentar la innovación sin renunciar a la estabilidad financiera.
Hacia una fase más madura del mercado crypto
En marzo de 2026, estas transformaciones comienzan a entrar en vigor, con el nuevo marco normativo europeo sobre activos digitales tomando forma progresivamente mientras las regulaciones comunitarias entran en su fase inicial de aplicación. La evolución normativa italiana indica que el sector de los activos digitales está saliendo de la fase experimental para entrar en una dimensión más institucional. Con reglas más definidas y un mercado en crecimiento, Italia podría convertirse en uno de los referentes europeos para el desarrollo de la economía blockchain. El mensaje que emerge de las nuevas políticas es claro: el futuro de las criptomonedas no dependerá de la ausencia de regulación, sino de la capacidad de integrar innovación tecnológica y gobernanza financiera en un sistema transparente y sostenible — una lección que los mercados emergentes de América Latina también deberán aprender a su propio ritmo.
