El panorama mundial de las criptodivisas se enfrenta a una crisis de integridad sin precedentes. Según el último informe publicado el jueves por la firma de análisis de blockchain Chainalysis, 2025 marcó un inquietante e histórico récord: las transacciones de criptodivisas vinculadas a actividades ilícitas aumentaron un 162% respecto al año anterior, alcanzando la astronómica cifra de al menos 154.000 millones de dólares.

Este repunte no es sólo el resultado de ataques individuales de piratas informáticos, sino que refleja una estrategia sistemática adoptada por Estados soberanos y redes de delincuencia organizada para eludir las restricciones internacionales.
Irán y la financiación del terrorismo
En el centro de este ecosistema ilegal se encuentra Irán. El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) ha movido más de 2.000 millones de dólares en criptodivisas para eludir sanciones económicas y financiar operaciones de cibercrimen. Sin embargo, los expertos advierten de que es probable que esta cifra esté infravalorada, ya que se basa únicamente en las designaciones restrictivas impuestas por EEUU.
El uso de activos digitales por parte de Teherán no se limita a la defensa de su economía. El informe destaca cómo grupos paramilitares y organizaciones etiquetadas como terroristas -incluidos Hezbolá, Hamás y los Houthis- han intensificado su uso de activos digitales para transferir y monetizar fondos, creando una red financiera paralela y difícil de rastrear que alimenta la inestabilidad en Asia Occidental.
El caso de Rusia: El token A7A5 y la evasión a gran escala
Si Irán es un actor clave, Rusia se confirmó en 2025 como el principal impulsor del volumen de transacciones ilícitas en cadena. El impulso decisivo vino de la introducción del A7A5, un token anclado en rublos que Moscú utilizó para eludir las sanciones mundiales. Las transacciones vinculadas a esta nueva stablecoin rusa superaron los 93.000 millones de dólares, un volumen que justifica por sí solo que la actividad de las criptomonedas se haya multiplicado casi por siete entre las entidades sancionadas.
Al mismo tiempo, Corea del Norte sigue representando una amenaza persistente. Los piratas informáticos vinculados al régimen de Pyongyang experimentaron su año más "rentable" y sofisticado hasta la fecha, robando unos 2.000 millones de dólares. Las técnicas de blanqueo de capitales de la RPDC han evolucionado, lo que hace cada vez más complejo para las autoridades recuperar los fondos robados de los ecosistemas descentralizados.
El auge de las redes chinas de blanqueo de capitales
Otra dimensión crítica que surgió en 2025 se refiere al papel de China. Las redes chinas de blanqueo de capitales (CMLN) se han convertido en una fuerza dominante, transformando la delincuencia en cadena en una industria profesional de pleno derecho. Siguiendo modelos operativos como el de Huione Guarantee, estas redes ofrecen ahora servicios de "blanqueo como servicio".
Estas organizaciones no se limitan a limpiar dinero, sino que proporcionan la infraestructura necesaria para el fraude, las estafas, la financiación del terrorismo y el apoyo logístico para las ganancias de los hackers norcoreanos. Su capacidad para diversificar sus operaciones ha hecho que la línea que separa la delincuencia financiera del apoyo estatal sea cada vez más difusa.
De la pantalla a la carretera: el vínculo con la violencia física
Quizás el aspecto más alarmante del informe Chainalysis se refiere a la creciente correlación entre los activos digitales y la violencia física. Ya no se trata solo de delitos de "cuello blanco" o cibernéticos. Los datos muestran un vínculo directo entre los flujos de criptodivisas y las operaciones de trata de seres humanos, así como los ataques que implican coacción física para acceder a las carteras de las víctimas.
Los ataques físicos a los poseedores de Bitcoin aumentaron un 33% en 2025, mientras que los robos violentos y los secuestros relacionados con las criptodivisas se dispararon un 169%. La mayoría de los llamados "ataques de llave inglesa" comienzan con la exposición pública del monedero. Los atacantes no necesitan hackear las carteras; sólo necesitan encontrar a la persona. Por eso la privacidad es primordial, afirmó Crypto Tea en X.
Los ataques físicos a poseedores de bitcoins aumentaron un 33% en 2025
- Crypto Tea (@Cryptotea) 8 de enero de 2026
y los robos y secuestros violentos de criptomonedas se dispararon un 169%
la mayoría de los ataques de llave inglesa comienzan con la exposición pública de carteras
los atacantes no necesitan hackear carteras, sólo necesitan encontrar a la persona
Por eso importa la privacidad. pic.twitter.com/vhEe8DPtJe
A pesar de estas alarmantes cifras, Chainalysis señala que las transacciones ilícitas siguen representando una pequeña parte de la actividad criptográfica total. Sin embargo, la urgencia de proteger la seguridad y la integridad del ecosistema ha alcanzado niveles sin precedentes. Sin una cooperación internacional más estricta y herramientas de control avanzadas, se corre el riesgo de que el mercado de las criptomonedas se convierta en el último refugio de regímenes sancionados y organizaciones delictivas mundiales.
El mercado de las criptomonedas se ha convertido en el último refugio de regímenes sancionados y organizaciones delictivas mundiales.

