Esta semana, los mercados mundiales han sido testigos de un impulso sin precedentes de los metales preciosos, con el oro y la plata pulverizando máximos históricos anteriores. Este comportamiento está creando una "brecha financiera" que, según muchos observadores, prepara el terreno para un inminente repunte de recuperación del Bitcoin, a menudo denominado "oro digital".
Metales preciosos en órbita
Según el data de Gold Price, el oro ha cruzado el umbral psicológico de los 4.600 dólares por onza, y los expertos del sector ya pronostican una posible subida por encima de los 5.000 dólares. Al mismo tiempo, la plata superó los 90 dólares, con lo que su capitalización bursátil superó por primera vez los 5 billones de dólares.
Esta carrera hacia los llamados "activos duros" refleja una huida de los inversores de los riesgos de la deuda soberana, alimentada por la creciente incertidumbre macroeconómica mundial.
En este contexto, el Bitcoin dio muestras de fortaleza al superar los 95.000 dólares en las últimas 24 horas, marcando su máximo del año, aunque su movimiento pareció más contenido que en los metales.
La tesis de la rotación: Bitcoin sigue al oro
Para los analistas, la rezagada Bitcoin no es un signo de debilidad, sino una dinámica conocida. André Dragosch, responsable de investigación de Bitwise Europe, sostiene que los precios del oro sirven de indicador adelantado del mercado de criptomonedas. Mediante pruebas estadísticas de causalidad, Dragosch demostró que el oro tiende a anticipar los movimientos de Bitcoin con un desfase de entre cuatro y siete meses.

Esta "rotación del oro al Bitcoin" sugiere que el capital institucional, tras refugiarse en el metal amarillo, se trasladará al activo digital en cuanto se estabilice el apetito por el riesgo.
El analista Sminston With también confirma esta opinión, señalando que mientras que el oro se encuentra en una fase de "descubrimiento parabólico de precios", Bitcoin sólo está en las primeras etapas de un cambio correspondiente.
El efecto escasez y el papel de los ETF
Además de las correlaciones técnicas, los fundamentales juegan un papel clave. Matt Hougan, director de inversiones de Bitwise, compara el mercado actual de Bitcoin con la fiebre del oro de 2025.
Hougan explica que la subida parabólica del oro (+65% en 2025) fue el resultado de un agotamiento de la oferta tras años de compras masivas por parte de los bancos centrales.
El mismo patrón se está replicando para Bitcoin. Desde el lanzamiento de los ETF al contado en Estados Unidos en enero de 2024, estos instrumentos han comprado más del 100% de la nueva oferta emitida.
Hasta ahora, el precio se ha visto frenado por las ventas de los tenedores a largo plazo, pero Hougan advierte de que cuando estos vendedores "se queden sin munición", el precio del Bitcoin sufrirá una revalorización vertical, al igual que ocurrió con el oro.
Crisis de la Fed y factores macroeconómicos
La crisis de confianza en la Reserva Federal también está impulsando a los inversores hacia activos inmunes a las injerencias políticas. Las recientes investigaciones criminales que implican a la cúpula de la Fed han sacudido la estabilidad del dólar.
Mientras que el oro reacciona inmediatamente como principal activo refugio, el Bitcoin actúa como una "cobertura convexa", atrayendo capital una vez absorbido el shock inicial.
Previsiones de precios: objetivo 130.000 dólares
El mercado de opciones refleja este optimismo. En Deribit, los operadores apuestan por calls a 100.000 dólares para marzo e incluso a 125.000 dólares. De persistir la correlación histórica con el oro, los analistas apuntan a un objetivo a corto plazo para el Bitcoin de entre 120.000 y 130.000 dólares.
Este crecimiento representaría una ganancia porcentual similar a la de la plata, que históricamente tiende a superar al oro en las últimas fases de un mercado alcista de materias primas físicas.
