La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha ampliado su ofensiva contra el régimen de Pyongyang, anunciando sanciones específicas contra seis personas y dos entidades. El motivo: su presunta participación en complejos esquemas de fraude orquestados por el gobierno norcoreano, que emplean a miles de trabajadores IT bajo identidades falsas en empresas occidentales que nada sospechan.
Estas operaciones están lejos de ser simples estafas salariales — representan una de las principales fuentes de ingresos para los programas de armas de destrucción masiva (ADM) de Corea del Norte. Valiéndose de identidades robadas y perfiles profesionales meticulosamente elaborados, estos técnicos informáticos consiguen empleos remotos en empresas legítimas, con frecuencia en Estados Unidos y Europa. La mayor parte de sus salarios, sin embargo, no llega a sus manos: se canaliza directamente hacia las arcas del gobierno de Pyongyang. En países como Venezuela, Argentina y México, donde las criptomonedas son ampliamente usadas para remesas y protección frente a la inflación, este tipo de redes ilícitas representa una amenaza directa para la integridad de los ecosistemas crypto locales.
Una Amenaza que Va Mucho Más Allá del Simple Fraude Salarial
El fenómeno no se limita al daño económico derivado del robo de salarios. En varios casos documentados, trabajadores vinculados a la RPDC han aprovechado su acceso a los sistemas corporativos para instalar malware, robar datos sensibles e incluso extorsionar a las mismas empresas que los empleaban. Esta doble amenaza — financiera y cibernética — ha llevado a Washington a endurecer aún más sus contramedidas. Las instituciones financieras extranjeras se exponen ahora a sanciones secundarias si procesan transacciones relacionadas con los individuos o entidades recién designados.
Detalles de las Designaciones
La acción del OFAC ha puesto en el punto de mira a actores clave de esta red global. Entre ellos destaca la Amnokgang Technology Development Company, una firma IT norcoreana ya conocida por gestionar el despliegue de trabajadores en el extranjero. Se prestó especial atención a los facilitadores financieros que permiten el flujo de dinero hacia Corea del Norte.
Un caso paradigmático es el del director ejecutivo de Quangvietdnbg International Services, acusado de convertir aproximadamente 2,5 millones de dólares en criptomonedas en nombre de ciudadanos norcoreanos, entre mediados de 2023 y mediados de 2025.
Además, el ciudadano norcoreano Yun Song Guk habría gestionado operaciones IT freelance desde Boten, en Laos, coordinando transacciones por valor superior a 70.000 dólares.
El Papel de los Testaferros y el Tráfico Ilícito
Las sanciones también golpearon con fuerza la red de apoyo exterior al régimen. Los ciudadanos vietnamitas Do Phi Khanh y Hoang Van Nguyen fueron designados por actuar como testaferros, lavando los ingresos de las actividades de los trabajadores IT en nombre de un conocido facilitador de aprovisionamiento norcoreano, él mismo ya bajo sanciones.
Las actividades ilícitas de Do Phi Khanh van más allá del lavado de dinero: los investigadores lo vincularon también con una operación de contrabando de cigarrillos falsificados por valor superior a 200.000 dólares, lo que ilustra cómo las redes criminales y las de financiamiento del régimen tienden a entrelazarse peligrosamente.
El Panorama General: Más de 2 Mil Millones de Dólares en Cripto Robados
Estas nuevas sanciones se enmarcan en un panorama alarmante. Según informes recientes, las operaciones cibernéticas de Corea del Norte habrían logrado robar más de 2.000 millones de dólares en criptomonedas solo en 2025. Para infiltrarse en empresas — especialmente en el sector cripto, donde exchanges como Binance, OKX y Bitget tienen una presencia masiva en Latinoamérica — los operadores norcoreanos están perfeccionando sus técnicas, recurriendo cada vez más a herramientas de inteligencia artificial y sofisticados engaños mediante videollamadas de Zoom para robar datos propietarios y eludir los controles de seguridad.
En este escenario de tensión financiera y tecnológica, el Tesoro de EE. UU. recuerda que los denunciantes que reporten violaciones de sanciones a la red FinCEN pueden optar a recompensas sustanciales, en particular cuando las acciones ejecutivas resultantes superen el millón de dólares.
