El lanzamiento inicial alcanza los dos millones de clientes
El sector bancario francés entra en una nueva fase. BPCE, uno de los mayores grupos financieros del país, ha comenzado a permitir a los clientes minoristas comprar y vender criptodivisas directamente desde sus aplicaciones bancarias.
El servicio admite Bitcoin, Ether, Solana y la stablecoin USDC, marcando uno de los pasos más significativos de un banco europeo tradicional en el sector de los activos digitales.
El lanzamientoestá limitado a cuatro redes regionales, entre ellas Banque Populaire Île-de-France y Caisse d'Épargne Provence-Alpes-Côte d'Azur. En conjunto, representan alrededor de dos millones de clientes que ahora pueden abrir una cuenta de activos digitales dedicada y operar directamente desde la aplicación.
🔴 EXCLUSIVA @@TheBigWhale_: BPCE ya permite a sus clientes comprar criptoactivos.
- Raphaël Bloch 🐳 (@Raph_Bloch) 6 de diciembre de 2025
A partir de este lunes, los clientes del banco francés podrán comprar BTC, ETH, SOL y USDC: https://t.co/J2C4UnWi68@GroupeBPCE, uno de los principales bancos europeos, pone en marcha este servicio en primicia... pic.twitter.com/3olRgVoot4
Cada cuenta de activos digitales conlleva una cuota mensual de 2,99 euros, y cada transacción, una comisión del 1,5% con un mínimo de 1 euro. El servicio está gestionado por Hexarq, la filial de criptomonedas de BPCE, que se encarga de las cuentas, la custodia y la infraestructura.
BPCE tiene previsto ampliar el servicio a toda su red de aquí a 2026, pero sólo después de supervisar la demanda, la experiencia de los usuarios y la evolución de la normativa. El enfoque gradual permite al grupo crecer con cautela mediante la recopilación de datos en tiempo real sobre la adopción.
Los bancos se mueven mientras aumenta la competencia de las fintech
La decisión refleja la presión de las plataformas fintech que ya han captado a millones de usuarios ávidos de criptodivisas en toda Europa. Aplicaciones como Revolut, Deblock, Trade Republic y Bitstack ofrecen ahora un fácil acceso a los activos digitales, convirtiéndose a menudo en el primer punto de entrada para los inversores más jóvenes.
Los bancos europeos han empezado a reaccionar. BBVA permite a sus clientes en España comprar y mantener Bitcoin y Ether a través de su aplicación. Openbank, de Santander, ha añadido Bitcoin, Ether, Litecoin, Polygon y Cardano, combinando negociación y custodia integrada.
Para BPCE, ignorar las criptodivisas ya no era una opción. El grupo quiere ofrecer interfaces familiares y un acceso regulado para que los clientes no se vean empujados a plataformas externas.
Las criptomonedas se convierten en una herramienta de fidelización en la banca minorista
Los ejecutivos ven los activos digitales como una forma de fortalecer la relación con los clientes cotidianos. En lugar de perder el compromiso con aplicaciones de terceros, BPCE tiene como objetivo mantener a los clientes dentro de su ecosistema, ofreciendo servicios bancarios y de criptomonedas en una sola aplicación móvil.
La estrategia apoya una tendencia más amplia: los bancos regulados ofrecen acceso directo, en lugar de dirigir a los usuarios a intercambios con requisitos de seguridad, incorporación y cumplimiento menos familiares. A medida que las regulaciones evolucionan en Europa, los bancos esperan que cada vez más usuarios prefieran operar con criptomonedas a través de instituciones financieras de confianza.
Si la adopción continúa, el despliegue de BPCE podría marcar un punto de inflexión. Un grupo limitado de bancos regionales que experimentan con el comercio de criptodivisas podría convertirse pronto en un servicio nacional y en un modelo a seguir para mostrar cómo los principales bancos europeos se adaptarán a la próxima fase de las finanzas digitales.
